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(19 DE AGOSTO, 2026).-Fiscales de 29 estados acusan a Meta de diseñar Facebook e Instagram para fomentar el uso compulsivo entre niños y adolescentes.
Fiscales de 29 estados sostienen que la compañía diseñó deliberadamente sus plataformas para fomentar un uso compulsivo entre menores, pese a que presuntamente conocía los riesgos que esto podía representar para su salud y bienestar.
El juicio comenzó el 18 de agosto ante un tribunal federal de Oakland, California, y podría prolongarse entre seis y ocho semanas.
Entre los testigos previstos se encuentran el director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, y el jefe de Instagram, Adam Mosseri.
Los estados demandantes buscan una compensación que podría rondar los 200 mil millones de dólares. Meta, por su parte, sostiene que, bajo el escenario máximo contemplado para las sanciones, la factura podría ascender hasta 1.4 billones de dólares.
¿De qué acusan los estados a Meta?
Uno de los principales argumentos de los fiscales es que Meta habría incorporado deliberadamente herramientas destinadas a mantener a los usuarios conectados durante periodos prolongados.
Entre las funciones cuestionadas se encuentran:
- El desplazamiento infinito.
- Las notificaciones constantes.
- Los botones de “me gusta”.
- Los sistemas de recomendación algorítmica.
De acuerdo con los demandantes, estas características no serían únicamente elementos de diseño, sino herramientas destinadas a incrementar el tiempo de permanencia y generar patrones de uso difíciles de interrumpir.
Los estados también acusan a Meta de haber recopilado y utilizado información personal de menores de 13 años sin contar con el consentimiento de sus padres.
Según los demandantes, esta práctica podría constituir una violación de las normas federales estadounidenses de protección de la privacidad infantil.
A ello se suma la acusación de que la compañía habría restado importancia públicamente a los posibles efectos negativos de sus plataformas sobre niños y adolescentes, pese a que presuntamente tenía conocimiento interno de determinados riesgos.
El caso comenzó con una investigación en 2023
La demanda comenzó en 2023, después de que fiscales de distintos estados iniciaran una investigación sobre el impacto de Facebook e Instagram entre usuarios menores de edad.
El caso adquirió mayor notoriedad tras las revelaciones de Frances Haugen, excolaboradora de Meta, quien en 2021 denunció públicamente que la empresa conocía posibles efectos perjudiciales asociados con sus productos y que, pese a ello, no habría implementado modificaciones suficientes para reducirlos.
Los fiscales no buscan únicamente una indemnización económica.
También pretenden obligar a Meta a modificar el funcionamiento de sus plataformas mediante medidas que podrían incluir mayores controles de edad y cambios en herramientas que, según la acusación, incentivan el uso prolongado de las redes sociales.
Meta rechaza las acusaciones
Meta ha negado las imputaciones y sostiene que desarrolló mecanismos destinados a mejorar la seguridad de los adolescentes.
La compañía argumenta que los fiscales no han demostrado que Facebook e Instagram sean responsables de los daños que se les atribuyen y considera desproporcionadas las posibles sanciones económicas planteadas durante el proceso.
La empresa también enfrenta presión judicial en otros estados.
Apenas unas semanas antes del inicio del juicio en California, un juez de Nuevo México ordenó a Meta pagar 567 millones de dólares y realizar modificaciones en sus plataformas, tras determinar que la compañía había contribuido a afectar el bienestar de menores.
¿Por qué el juicio contra Meta puede ser importante?
El proceso de California trasciende el caso particular de Meta.
Una sentencia adversa podría fortalecer otras demandas relacionadas con el impacto de las redes sociales sobre niños y adolescentes y aumentar la presión regulatoria sobre las grandes empresas tecnológicas.
El litigio pone en el centro del debate hasta dónde pueden llegar las plataformas digitales para captar y retener la atención de usuarios menores de edad y qué responsabilidad tienen las compañías cuando determinadas herramientas de diseño pueden favorecer patrones de uso compulsivo.
Por ello, el fallo que eventualmente emita el tribunal de Oakland podría convertirse en un precedente relevante para Meta y para la industria tecnológica estadounidense.






