Portada: Jerge
(20 DE AGOSTO, 2026).-México se abstuvo este miércoles en la Organización de Estados Americanos (OEA) durante la votación de una resolución promovida por Estados Unidos para convocar a una reunión de cancilleres que analice la crisis política y de derechos humanos en Nicaragua.
Durante la sesión del Consejo Permanente de la OEA, el representante de México, Alejandro Encinas, explicó que el país no respaldó la propuesta estadunidense al considerar que abordar la situación nicaragüense como una amenaza para la seguridad regional podría profundizar el aislamiento de ese país en lugar de contribuir a una solución.
Encinas señaló que tampoco existe claridad sobre las medidas que se pretenden adoptar ni, a juicio de México, un proceso previo de consultas que permita establecer una estrategia diplomática.
México rechaza abordar la crisis como un asunto de seguridad
El representante mexicano sostuvo que la situación de Nicaragua debe analizarse desde una perspectiva política y de derechos humanos, y no como un asunto de seguridad hemisférica.
Advirtió que esta última consideración podría abrir la puerta a acciones que rebasen las atribuciones de la OEA y contravengan principios de la política exterior mexicana, entre ellos la soberanía, la autodeterminación de los pueblos y la no intervención.
También recordó que México sostiene como principios de su política exterior la solución pacífica de controversias y la protección de los derechos humanos.
En ese sentido, afirmó que el gobierno mexicano considera que la situación interna de Nicaragua no representa una amenaza para la paz o la seguridad del hemisferio.
México destaca compromisos internacionales de Nicaragua
Encinas recordó que, aunque Nicaragua se retiró de la OEA, el país continúa vinculado a instrumentos internacionales como la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
Dicho instrumento reconoce, entre otros aspectos, el derecho de la población a participar en elecciones auténticas, periódicas y mediante voto universal, libre y secreto.
El diplomático reiteró que México mantiene su compromiso con la democracia y los derechos humanos y citó la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha señalado que el gobierno mexicano respalda siempre la democracia.
México ofrece impulsar una vía diplomática
Pese a abstenerse en la votación, México manifestó su disposición a participar en esfuerzos internacionales orientados a impulsar el diálogo, fortalecer la cooperación y mejorar la protección de los derechos humanos en Nicaragua.
Sin embargo, Encinas subrayó que estos esfuerzos deben desarrollarse mediante una vía diplomática que privilegie la voluntad popular, la soberanía y el entendimiento entre los países.
De esta manera, México marcó distancia de la propuesta impulsada por Washington y defendió un tratamiento de la crisis nicaragüense centrado en el diálogo político y los derechos humanos, antes que en una respuesta planteada desde la seguridad hemisférica.






