Francia desplegará militares ante nuevas protestas por el costo de la vida

Shaddai
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Portada: iStock

(20 DE OCTUBRE, 2026).-El Gobierno de Sébastien Lecornu anunció un dispositivo de seguridad «masivo» para las manifestaciones del 24 de octubre. La operación Sentinelle apoyará a policías y gendarmes tras los disturbios y saqueos registrados durante las movilizaciones del fin de semana.

Francia prepara un despliegue de militares en las calles ante las nuevas protestas convocadas para el sábado 24 de octubre, en medio de una ola de movilizaciones por el costo de la vida y las condiciones de la educación pública que ha coincidido con enfrentamientos, saqueos y daños materiales.

El ministro del Interior, Laurent Nuñez, anunció que el Gobierno recurrirá a efectivos de la operación Sentinelle para reforzar el dispositivo de seguridad. Por su parte, el primer ministro, Sébastien Lecornu, adelantó que el operativo policial para la próxima jornada de protestas será «masivo».

Las medidas se anunciaron después de los disturbios registrados durante las movilizaciones del sábado 17 de octubre. De acuerdo con los reportes difundidos por medios internacionales, las jornadas incluyeron manifestaciones mayoritariamente pacíficas, pero también enfrentamientos y saqueos en distintas localidades. Las autoridades buscan impedir que se repitan los episodios de violencia durante la próxima convocatoria.

El Gobierno anuncia un despliegue de seguridad «masivo»

Nuñez explicó que los militares de Sentinelle realizarán tareas de apoyo, principalmente de seguridad estática, para permitir que policías y gendarmes concentren sus recursos en el mantenimiento del orden público.

La operación Sentinelle fue creada en 2015 para reforzar la seguridad interior, en particular la protección de lugares sensibles frente a amenazas terroristas. Su participación en el operativo anunciado no significa, por sí sola, que los soldados vayan a asumir el control directo de las manifestaciones.

La distinción es relevante ante el despliegue de fuerzas armadas en un escenario de movilización social: las funciones asignadas a los militares, sus instrucciones y los mecanismos de supervisión determinan el alcance de su intervención.

La respuesta del Gobierno francés llega en un contexto de fuertes cuestionamientos por los disturbios del fin de semana. El presidente Emmanuel Macron rechazó la oferta de dimisión del ministro Nuñez y pidió revisar la respuesta de seguridad.

Toques de queda y restricciones en ciudades francesas

Las autoridades también impusieron restricciones nocturnas en zonas afectadas por los disturbios. En París, la prefectura de policía estableció un toque de queda de las 23:00 a las 06:00 horas en sectores de la plaza de la República y Les Halles, además de prohibir las manifestaciones en esas áreas a partir de las 20:00 horas durante el periodo anunciado.

Otras localidades, entre ellas Lille y varias ciudades del norte del país, adoptaron medidas similares. En algunas zonas se establecieron restricciones específicas para menores de edad. Las autoridades argumentaron que buscan prevenir nuevos saqueos y daños a establecimientos comerciales.

Estas disposiciones abren un debate sobre sus efectos en la libertad de circulación y el derecho a la protesta. Su alcance territorial y temporal debe distinguirse de las medidas de seguridad previstas para el sábado 24: no debe suponerse que todas las restricciones anunciadas para noches anteriores continuarán vigentes ese día.

Protestas por la educación y el poder adquisitivo

Las movilizaciones francesas tienen entre sus antecedentes las protestas estudiantiles por las condiciones de la educación pública y las demandas de cambios en el sistema educativo. Estudiantes de secundaria y universitarios han convocado a ampliar la participación de otros sectores, incluidos activistas vinculados con el movimiento de los chalecos amarillos.

Las demandas incluyen mejores condiciones en los centros educativos, mayores recursos para la enseñanza y respuestas al deterioro del poder adquisitivo. El movimiento de los chalecos amarillos, que alcanzó notoriedad internacional en 2018 con protestas relacionadas con el costo de vida y las políticas económicas, vuelve a aparecer en este escenario de descontento.

Aunque durante las jornadas recientes se registraron saqueos y enfrentamientos, estos episodios no describen necesariamente al conjunto de las movilizaciones ni permiten atribuir una motivación única a todos sus participantes.

Italia también anuncia el despliegue de militares

La tensión social y los incidentes recientes también han generado respuestas de seguridad en otros países europeos. En Italia, el Gobierno de Giorgia Meloni anunció el envío de 500 militares adicionales a Milán después de los disturbios, saqueos y enfrentamientos con la policía registrados durante el fin de semana.

Las autoridades italianas anunciaron que los efectivos tendrán atribuciones policiales específicas como parte de las medidas previstas por el Gobierno. Este caso debe distinguirse del francés, donde el anuncio de Sentinelle se centra en apoyar a las fuerzas de seguridad y liberar recursos policiales.

Las coincidencias temporales entre las protestas en Francia e Italia reflejan un escenario de tensión social en varias ciudades europeas. Sin embargo, no hay elementos suficientes para afirmar que todas las movilizaciones formen parte de una organización internacional coordinada.

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