Portada: Monero Hernández
(09 DE OCTUBRE, 2026).-El presidente estadounidense aseguró que mantiene conversaciones con Teherán, pero confirmó que continuará el bloqueo. Washington también impuso sanciones contra 17 embarcaciones señaladas por transportar petróleo iraní.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró el jueves 8 de octubre que su gobierno no atacará Irán antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato, previstas para el 3 de noviembre. La declaración se produce mientras Washington mantiene la presión económica y militar sobre Teherán y afirma que existen avances en las conversaciones entre ambos países.
“Estamos manteniendo conversaciones productivas con la República Islámica de Irán”, escribió Trump en su red social Truth Social. En el mismo mensaje, describió la situación económica y militar iraní como “muy delicada” y advirtió que el bloqueo estadounidense continuará vigente.
“Quiero dejar claro a todos que […] no atacaremos a Irán en ningún momento antes de las elecciones de mitad de mandato”, publicó el mandatario.

La declaración descarta públicamente nuevos ataques estadounidenses antes de la votación, pero no supone un acuerdo definitivo con Teherán ni elimina la posibilidad de una reanudación de las operaciones militares después de las elecciones.
Trump afirma que el petróleo circula en niveles récord por Ormuz
En su publicación, Trump aseguró que el tránsito de petróleo por el estrecho de Ormuz alcanzó niveles récord. Según su mensaje, durante la noche anterior pasaron 22 millones de barriles, sin que ninguno procediera de Irán ni tuviera ese país como destino.
La cifra corresponde a la afirmación del presidente y no ha sido verificada de manera independiente. El tránsito marítimo por esta vía estratégica se mantiene en el centro de la confrontación, debido a su importancia para el comercio mundial de petróleo y a las restricciones y amenazas que afectan la navegación en la región.
Los reportes sobre el conflicto también han señalado ataques contra embarcaciones y preparativos militares estadounidenses ante la posibilidad de reanudar las operaciones contra objetivos iraníes.
Estados Unidos sanciona a 17 embarcaciones vinculadas al petróleo iraní
El mismo 8 de octubre, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció sanciones contra 17 embarcaciones que, según Washington, forman parte de la llamada “flota en la sombra” utilizada para transportar petróleo, productos derivados y petroquímicos iraníes hacia mercados internacionales.
La dependencia afirmó que las embarcaciones contribuyeron a evadir las sanciones estadounidenses y a generar ingresos para el gobierno iraní. Las designaciones forman parte de la operación denominada Economic Outcast, con la que Washington busca restringir las redes de transporte y apoyo comercial que, según su versión, permiten a Teherán mantener sus exportaciones energéticas.
Las sanciones económicas continúan así en paralelo con los contactos diplomáticos y la presión militar. Aunque Trump habló de conversaciones productivas, las declaraciones difundidas no acreditan que ambos gobiernos hayan alcanzado un acuerdo para resolver el conflicto.
Washington mantiene opciones militares sobre la mesa
La declaración presidencial se produjo después de que medios estadounidenses informaran sobre preparativos para una posible reanudación de los ataques contra Irán. Entre las opciones reportadas se encontrarían ofensivas contra infraestructura energética y objetivos nucleares.
Según esos reportes, el Pentágono había recibido instrucciones para preparar posibles operaciones militares. La existencia de esos planes no significa que se haya tomado una decisión de ejecutarlos antes o después de las elecciones.
Trump ha señalado que no atacará antes del 3 de noviembre, mientras su administración mantiene el bloqueo y las sanciones. El calendario electoral introduce así una fecha explícita en la declaración pública sobre el uso de la fuerza, aunque el futuro de las negociaciones y del conflicto sigue sin resolverse.
Por ahora, Washington combina la promesa de no reanudar los ataques antes de las elecciones con la continuidad de la presión económica y la preparación de opciones militares. Sin un acuerdo definitivo entre ambos países, la declaración de Trump representa una pausa anunciada en el calendario de posibles ataques, no el cierre de la confrontación.






