Portada: Rapé
(09 DE OCTUBRE, 2026).-La jurista sudafricana advirtió sobre los ataques políticos contra las instituciones de justicia internacional y llamó a los dirigentes a proteger los derechos humanos y evitar la guerra.
La jurista sudafricana Navi Pillay dedicó el Premio Nobel de la Paz 2026 a las personas sobrevivientes de crímenes internacionales y denunció las presiones políticas contra las instituciones encargadas de defender los derechos humanos y hacer cumplir el derecho internacional.
“Déjenme dedicar este premio a todos los supervivientes de crímenes internacionales”, expresó durante su primera comparecencia pública tras conocerse el reconocimiento, realizada en la histórica Sala 600 del Palacio de Justicia de Núremberg, Alemania, donde fueron juzgados dirigentes nazis después de la Segunda Guerra Mundial.
A sus 85 años, Pillay advirtió que el derecho internacional atraviesa una etapa de fuertes presiones y señaló como ejemplo los ataques contra la Corte Penal Internacional (CPI), institución que ha sido blanco de sanciones del gobierno del presidente estadounidense Donald Trump.
La jurista también recordó a los dirigentes políticos que tienen la obligación legal de proteger los derechos humanos y abstenerse de hacer la guerra. Su mensaje se produce en un contexto de tensiones entre Washington y las instituciones internacionales de justicia.
Navi Pillay, una trayectoria ligada a la justicia internacional
Pillay construyó su trayectoria jurídica durante la lucha contra el apartheid en Sudáfrica, donde defendió a activistas y presos políticos. Posteriormente, formó parte del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, encargado de juzgar a responsables del genocidio de 1994, y fue jueza de la Corte Penal Internacional.
Entre 2008 y 2014 se desempeñó como alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Desde ese cargo defendió la rendición de cuentas por violaciones graves y la protección de las poblaciones vulnerables.
La jurista también presidió la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU sobre los territorios palestinos ocupados, incluido Jerusalén Oriental, e Israel, entre 2021 y 2025.
En 2025, la comisión concluyó que Israel había cometido genocidio en Gaza. El gobierno israelí rechazó sus conclusiones y cuestionó el trabajo del organismo. Las determinaciones de una comisión de investigación de la ONU no equivalen, por sí mismas, a una sentencia judicial.
El Nobel, en medio de las presiones contra la CPI
El reconocimiento a Pillay llega en un momento de confrontación en torno a la justicia internacional. El gobierno de Trump ha impuesto sanciones contra la Corte Penal Internacional, que ha investigado y emitido órdenes de detención relacionadas con crímenes internacionales, entre ellas una contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
Las medidas estadounidenses han generado preocupación entre defensores de los derechos humanos y representantes de instituciones internacionales, que advierten sobre sus posibles efectos en la capacidad de los organismos judiciales para cumplir sus funciones.
Al dedicar el premio a quienes han sobrevivido a crímenes internacionales, Pillay puso el foco en las víctimas y en la necesidad de impedir que las violaciones graves queden impunes.
El Comité Nobel reconoció su trayectoria en favor de la paz, el derecho internacional y la rendición de cuentas por crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y genocidio. La ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz está prevista para diciembre en Oslo, Noruega.






