Portada: Jerge
(08 DE OCTUBRE, 2026).-Alberto Anaya afirmó que hubo presiones para orientar a Morena hacia el centro y la derecha. También cuestionó la unidad de la alianza rumbo a las elecciones de 2027.
El dirigente del Partido del Trabajo (PT), Alberto Anaya, acusó que el gobierno de Estados Unidos presionó el proceso interno de Morena para definir a sus coordinadores estatales rumbo a las elecciones de 2027. Además, puso en duda que los partidos de la Cuarta Transformación (4T) concreten una coalición para todos los comicios del próximo año.
En entrevista colectiva, Anaya fue cuestionado sobre si el PT había sido relegado o maltratado durante la selección de los coordinadores estatales de la transformación. En respuesta, afirmó que “hubo presión” desde Estados Unidos “para un corrimiento al centro y la derecha”.
Sin embargo, en las declaraciones referidas no precisó los mecanismos de esa presunta intervención ni presentó elementos que permitieran corroborarla.
PT cuestiona el rumbo político de Morena
Las declaraciones se producen después de varias semanas de diferencias entre Morena y el PT, en medio de las negociaciones sobre la distribución de candidaturas y la definición de la estrategia electoral para 2027.
Anaya cuestionó que los partidos de la Cuarta Transformación no estén cerrando filas frente a las presiones externas. A su juicio, “no estamos trabajando en el interés de cerrar filas para enfrentar las agresiones” de Estados Unidos y de la derecha internacional.
“Nos hace falta —recalcó— más sentido de alerta”, sostuvo el dirigente petista.
Alberto Anaya pone en duda una coalición completa para 2027
Anaya también advirtió que las elecciones del próximo año tendrán consecuencias para la contienda presidencial de 2030, pues definirán “la correlación de fuerzas con lo que vamos a ir a la elección de 2030”.
Aunque no anunció una ruptura con Morena, sus declaraciones dejaron abierta la posibilidad de que los partidos de la 4T no compitan en coalición en todos los procesos electorales de 2027.
Las diferencias abarcan tanto la distribución de candidaturas como la orientación política de la alianza gobernante. Por ahora, las declaraciones de Anaya no constituyen un anuncio formal de ruptura, pero evidencian las tensiones entre ambos partidos rumbo a la siguiente contienda electoral.






