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(01 DE OCTUBRE, 2026).-Felipe Calderón advirtió sobre una presunta captura del Estado mexicano por el crimen organizado y llamó a construir una maquinaria ciudadana para derrotar al oficialismo durante el Foro América Libre, celebrado el miércoles en la Ciudad de México. En su intervención, acusó a integrantes de Morena de mantener vínculos con el narcotráfico, pero omitió mencionar a Genaro García Luna, su exsecretario de Seguridad, preso en Estados Unidos por sus nexos con el Cártel de Sinaloa.
La cuarta edición del encuentro reunió, de manera presencial y mediante mensajes grabados, a dirigentes de la derecha latinoamericana en el hotel Marquis de Paseo de la Reforma. La convocatoria estuvo encabezada por Mariana Gómez del Campo, presidenta de la Organización Demócrata Cristiana de América y sobrina del exmandatario.
Con la denuncia de supuestos “presos políticos” en México, Cuba, Venezuela y Nicaragua como uno de sus ejes, el foro se convirtió también en un espacio de respaldo entre fuerzas conservadoras y de llamados a organizarse contra los gobiernos de izquierda.
Acusaciones contra Morena y silencio sobre García Luna
Calderón sostuvo que México está regresando a lo que Mario Vargas Llosa llamó “la dictadura perfecta” y dirigió sus señalamientos contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros nueve funcionarios estatales.
Al referirse a una solicitud de extradición que atribuyó a una fiscalía estadounidense, acusó al gobierno federal de proteger a los señalados, en lugar de ponerlos a disposición de la justicia de ese país. También afirmó que integrantes de Morena tienen complicidad con el Cártel de Sinaloa y atribuyó a Joaquín El Chapo Guzmán haber ayudado a Rocha a ganar la gubernatura. La información disponible sobre su intervención no incluye pruebas que sustenten esas afirmaciones.
“No es un tema de drogas, es un riesgo de captura del Estado que es la verdadera amenaza”, expresó.
Su discurso no abordó las responsabilidades de su propia administración ni el caso de García Luna, quien encabezó la seguridad federal durante su gobierno. Esa omisión contrastó con la denuncia del expresidente sobre la penetración criminal en las instituciones.
Calderón también acusó de fraude al oficialismo y presentó a la oposición venezolana como una referencia para México: “Hay que construir la maquinaria ciudadana que va a derrotar a la maquinaria del partido del Estado”.
El llamado incluyó una crítica a las formas de actuación de la propia derecha. Pidió “nutrirse urgentemente de ciudadanía”, mantener una participación activa y permanente y dejar de concentrar la actividad política únicamente en teléfonos y computadoras.
Respaldo regional y defensa de la estrategia de seguridad
Entre los asistentes estuvieron el exsecretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro; los expresidentes de Costa Rica, Miguel Ángel Rodríguez, y de Colombia, Andrés Pastrana, así como Jeanine Áñez, quien asumió la Presidencia de Bolivia tras el derrocamiento de Evo Morales en 2019.
Almagro pronunció uno de los discursos más duros contra la izquierda latinoamericana. Pastrana, por su parte, defendió la política de seguridad de Calderón y cuestionó las protestas que lo responsabilizaban por haber involucrado a México en la guerra contra el narcotráfico.
El expresidente colombiano sostuvo que enfrentar esa actividad constituye un “imperativo jurídico, político y moral” para los gobiernos. Calderón ya se había retirado cuando Pastrana tomó la palabra.
Mediante videos participaron Vicente Fox, el político colombiano Abelardo de la Espriella y Keiko Fujimori. Fox llamó a formar liderazgos para recuperar la paz; De la Espriella celebró a quienes, según dijo, defienden las libertades frente a las “tiranías”, y Fujimori convocó a impedir que el autoritarismo determine el futuro de la ciudadanía.
Las conclusiones del foro celebraron como “resultados esperanzadores” los avances electorales de las derechas en Honduras, Chile y Perú, con referencias a Nasry Asfura, José Antonio Kast y Fujimori.
Por parte del PAN participaron el alcalde de Miguel Hidalgo, Mauricio Tabe, y el dirigente nacional del partido, Jorge Romero. Tabe afirmó que en México ya no existe libertad de expresión; Romero sostuvo que se perdió la división de poderes y calificó a Ernesto Ruffo Appel como un “preso político”.






