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(24 DE SEPTIEMBRE, 2026).-La minuta, que reforma los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución, avanzó con 23 votos a favor y nueve en contra. El pleno del Senado aún debe debatirla y votarla.
Las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos Primera del Senado aprobaron este miércoles, con 23 votos a favor y nueve en contra, la minuta que establece la nacionalidad mexicana única como requisito para ejercer la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
El dictamen avanzó sin modificaciones, menos de 24 horas después de que la minuta fuera recibida de la Cámara de Diputados. Sin embargo, todavía debe ser discutido y votado por el pleno del Senado, por lo que la reforma aún no concluye su trámite legislativo.
¿Qué plantea la reforma sobre la doble nacionalidad?
La propuesta, enviada al Congreso por la presidenta Claudia Sheinbaum, plantea reformar los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución.
La modificación no elimina la doble nacionalidad para la población en general. Se trata de una condición específica de elegibilidad para quienes busquen ocupar la Presidencia, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
De acuerdo con el texto aprobado previamente por la Cámara de Diputados, la disposición comenzaría a aplicarse en el proceso electoral de 2028, en caso de que la reforma complete el procedimiento constitucional correspondiente.
Morena y oposición confrontan posiciones
Durante la discusión en comisiones, el senador Manuel Huerta Ladrón de Guevara, de Morena, defendió la propuesta como un requisito de elegibilidad que, sostuvo, no cuestiona la mexicanidad de las personas que cuentan con otra nacionalidad.
En contraste, los senadores del PAN Marko Cortés y Ricardo Anaya cuestionaron la reforma al considerar que restringe derechos políticos y afecta particularmente a personas migrantes y sus familias.
El senador morenista Saúl Monreal rechazó esos argumentos y sostuvo que quienes aspiren a encabezar un gobierno deben acreditar lealtad al país.
Las posturas reflejan una diferencia de interpretación sobre el alcance de la medida: mientras sus promotores la presentan como un mecanismo relacionado con la soberanía y los requisitos para ocupar cargos públicos, sus opositores consideran que puede traducirse en una restricción de derechos políticos.
La reforma todavía debe pasar por el pleno
El siguiente paso será la discusión en el pleno del Senado, donde la reforma constitucional deberá obtener la mayoría requerida para continuar con su trámite.
La votación en comisiones constituye, por tanto, un avance legislativo, pero no significa que la reforma ya haya sido aprobada de manera definitiva.
Si el pleno la avala, continuará el procedimiento constitucional correspondiente. Su eventual aplicación a partir del proceso electoral de 2028 dependerá de que la reforma complete todas las etapas necesarias.
Precisión: el material original menciona el artículo 86; sin embargo, los registros de ambas cámaras identifican como parte de la reforma los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución.






