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(22 DE SEPTIEMBRE, 2026).-Ante la Asamblea General de la ONU, Donald Trump defendió las operaciones estadounidenses en Venezuela, amenazó con “aniquilar” Irán y afirmó que Washington recurrirá a su poderío militar si considera que sus intereses están en riesgo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, utilizó su intervención ante la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas para defender las acciones de Washington en Venezuela y advertir que su Gobierno está dispuesto a utilizar la fuerza militar en América Latina cuando considere amenazados los intereses estadounidenses.
Durante el discurso, Trump también amenazó con “aniquilar” a la República Islámica de Irán, se refirió al futuro político de Cuba, habló del acuerdo con Dinamarca sobre Groenlandia y rechazó iniciativas internacionales para regular la inteligencia artificial.
Su intervención combinó referencias a negociaciones y paz con advertencias sobre el uso de la fuerza y la defensa de la supremacía estadounidense en distintos ámbitos estratégicos.
Trump amenaza con “aniquilar” Irán
En su calidad de presidente del país anfitrión y segundo orador de la jornada, Trump planteó durante su discurso una disyuntiva entre alcanzar un acuerdo con Irán o recurrir a la destrucción militar.
“¿Se llegará a un acuerdo con Irán que les permita reconstruir y crear un país mucho más grande de lo que jamás ha sido?”, preguntó.
A continuación, planteó la alternativa bélica:
“¿O debería aniquilar la República Islámica y hacerlo rápidamente, sin darles nunca la oportunidad de volver a matar y destruir a personas y países?”.
Trump también preguntó si debía enviar a Irán “al infierno”, en el contexto de sus advertencias sobre el conflicto y las acciones que Estados Unidos podría emprender.
Las declaraciones se produjeron en un momento de fuertes tensiones entre Washington y Teherán y formaron parte de un discurso en el que el mandatario defendió el poder militar estadounidense como instrumento de su política exterior.
Defiende operaciones de Estados Unidos en Venezuela
Trump dedicó otro segmento de su intervención a Venezuela, ante la delegación encabezada por la presidenta encargada Delcy Rodríguez.
“Nuestras acciones en Venezuela son la prueba de que Estados Unidos ya no permitirá que las amenazas contra América se afiancen en ningún lugar del hemisferio occidental”, afirmó.
El mandatario añadió que, “si es necesario”, su Gobierno utilizará su “poderío militar sin igual” para proteger los intereses nacionales de Estados Unidos.
La declaración vinculó directamente el posible empleo de la fuerza militar estadounidense en América Latina con la evaluación que haga Washington sobre sus propios intereses.
Trump presentó las acciones estadounidenses en Venezuela como un mensaje dirigido al resto del hemisferio y como parte de su política de seguridad regional.
Trump se presenta como constructor de paz
A pesar de las amenazas expresadas durante el discurso, Trump afirmó que él “hace la paz”, mientras otros dirigentes únicamente hablan de ella.
También aseguró que continuará sus esfuerzos para poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania, que calificó como “desastrosa”.
El presidente estadounidense combinó así su defensa de posibles negociaciones con advertencias de carácter militar dirigidas contra distintos países.
La misma lógica apareció cuando habló de Venezuela, Irán y otros asuntos de seguridad: Trump presentó el poderío militar estadounidense como una herramienta disponible para defender los intereses de Washington.
Groenlandia: seguridad y presencia militar estadounidense
Trump se refirió además al acuerdo alcanzado con Dinamarca sobre Groenlandia, cuya firma estaba prevista después de su intervención ante la Asamblea General.
Según el mandatario estadounidense, el convenio concede a Estados Unidos “el control permanente sobre la seguridad y todas las necesidades” del territorio.
Trump anunció también la construcción de dos bases militares en Groenlandia, a las que calificó como “muy importantes”.
El territorio autónomo continúa formando parte del Reino de Dinamarca, por lo que cualquier modificación de su estatus político o de las condiciones de seguridad requiere considerar la posición de las autoridades danesas y groenlandesas.
Trump rechaza una regulación internacional de la inteligencia artificial
En otro de los temas abordados ante la ONU, Trump expresó su rechazo a cualquier “plan globalista” destinado a regular la inteligencia artificial.
El presidente estadounidense planteó el desarrollo de esta tecnología como una competencia internacional por la supremacía tecnológica y afirmó que Estados Unidos mantiene una ventaja sobre China y otros países.
Incluso propuso denominar a la inteligencia artificial como “superinteligencia” o “SI”.
“Quien gane en materia de IA, quien gane en superinteligencia, ganará”, declaró.
Trump sostuvo que Washington debe conservar su ventaja tecnológica y rechazó la adopción de reglas internacionales que, desde su perspectiva, podrían limitar el desarrollo de esta tecnología.
Fuerza militar y competencia tecnológica en el discurso de Trump
La intervención del presidente estadounidense abordó conflictos armados, seguridad regional, territorios estratégicos y tecnología.
En Irán, Trump planteó la posibilidad de una acción militar extrema; en Venezuela, defendió las operaciones estadounidenses y advirtió sobre el uso del poderío militar; en Groenlandia, destacó la importancia estratégica del territorio y de la presencia estadounidense; y en materia de inteligencia artificial, presentó la competencia tecnológica como un elemento de poder internacional.
Al mismo tiempo, Trump se describió como un dirigente comprometido con la paz y afirmó que buscará avanzar en negociaciones para terminar la guerra entre Rusia y Ucrania.
El discurso colocó así la seguridad, el poder militar, el control de espacios estratégicos y la competencia tecnológica entre los principales ejes de la política exterior estadounidense presentada ante la Asamblea General de la ONU.






