Portada: El Fisgón
(22 DE SEPTIEMBRE, 2026).-Ante la Asamblea General de la ONU, el presidente brasileño rechazó la injerencia externa en la región, cuestionó el uso de aranceles como instrumento de presión y pidió cooperación contra el crimen organizado. También condenó el genocidio en Gaza y criticó la parálisis del Consejo de Seguridad.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, defendió este martes la soberanía de América Latina y el Caribe y rechazó lo que calificó como un resurgimiento de las “tentaciones hegemónicas” en la región.
Durante su intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, Lula cuestionó las presiones económicas, políticas y militares ejercidas desde el exterior y sostuvo que los países latinoamericanos deben poder establecer relaciones internacionales sin quedar subordinados a las grandes potencias.
“Brasil no cabe en el patio trasero de nadie”, afirmó.
El mandatario también denunció la interferencia extranjera en procesos electorales y rechazó la división del mundo en zonas de influencia. En su discurso, defendió una política internacional basada en la soberanía y la cooperación entre países.
Lula cuestiona el uso de aranceles como instrumento de presión
El presidente brasileño también criticó el debilitamiento del sistema multilateral de comercio.
Lula afirmó que la Organización Mundial del Comercio se encuentra “con respiración asistida” y cuestionó que algunos gobiernos utilicen los aranceles como “armas de coerción y chantaje”.
En su intervención, vinculó estas prácticas con un escenario internacional en el que las reglas multilaterales pierden capacidad frente a las medidas unilaterales de las principales potencias.
Rechaza la militarización del combate al crimen organizado
Frente al avance del crimen organizado en la región, Lula cuestionó que la respuesta sea aumentar la presencia militar extranjera.
“No necesitamos portaaviones vigilando nuestras aguas”, declaró.
En cambio, planteó fortalecer la cooperación internacional para combatir las redes financieras y logísticas que permiten operar a las organizaciones criminales, particularmente mediante el combate al tráfico de armas y al lavado de dinero.
Venezuela, Nicaragua y Cuba
Lula también se refirió a distintas situaciones políticas de América Latina.
Sobre Venezuela, defendió el derecho de su población a decidir su propio futuro sin imposiciones externas.
“El pueblo venezolano merece definir su propio destino”, afirmó.
Respecto de Nicaragua, señaló que el país no podrá resolver sus problemas mientras se impida la participación electoral de la oposición.
En el caso de Cuba, el mandatario brasileño cuestionó el embargo económico y energético impuesto a la isla y lo calificó como un “castigo colectivo”.
Lula denuncia el genocidio en Gaza
Uno de los principales apartados internacionales de su discurso estuvo dedicado a la situación en Gaza y Cisjordania.
Lula calificó como “genocidio” las acciones del Gobierno de Benjamin Netanyahu contra la población palestina y, al mismo tiempo, condenó los “actos terroristas” cometidos por Hamás.
También cuestionó la expansión de los asentamientos israelíes en Cisjordania y sostuvo que ésta dificulta cada vez más la posibilidad de una solución basada en dos Estados.
El presidente brasileño defendió además a Francesca Albanese, relatora especial de Naciones Unidas sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados, frente a los intentos de desacreditar sus denuncias.
“No debe ser silenciada por decir la verdad”, expresó.
La postura de Lula se suma a las críticas que Brasil ha planteado en distintos foros internacionales sobre la situación en Gaza y la necesidad de una salida diplomática al conflicto.
Crítica al Consejo de Seguridad de la ONU
Lula también cuestionó el funcionamiento del sistema multilateral y la capacidad del Consejo de Seguridad para responder ante los conflictos internacionales.
Afirmó que Naciones Unidas atraviesa “su momento más crítico” y que su credibilidad “nunca ha estado tan baja”.
El presidente brasileño responsabilizó de parte de esta situación a la parálisis del Consejo de Seguridad y volvió a cuestionar el mecanismo de veto de sus miembros permanentes.
“Estamos todos como rehenes de la inacción del Consejo de Seguridad”, sostuvo.
Su intervención planteó así una crítica al funcionamiento actual de las instituciones multilaterales y una defensa de su reforma.
La Asamblea General reúne a los 193 Estados miembros de Naciones Unidas, mientras que el Consejo de Seguridad tiene una composición distinta y cuenta con cinco miembros permanentes con poder de veto.
Un discurso centrado en soberanía y multilateralismo
La intervención de Lula articuló varios de sus principales planteamientos de política exterior: defensa de la soberanía regional, rechazo a las injerencias externas, cuestionamiento de las presiones comerciales y militares, condena de la situación en Gaza y reforma de las instituciones multilaterales.
El discurso se produjo durante la Semana de Alto Nivel de la Asamblea General de la ONU, que se desarrolla del 18 al 28 de septiembre de 2026.






