Portada: Monero Hernández
(26 DE AGOSTO, 2026).-Tras ser señalado como prófugo por Claudia Sheinbaum, el exgobernador Francisco García Cabeza de Vaca rechazó los señalamientos y dijo contemplar “con más ganas” competir en 2030.
Francisco García Cabeza de Vaca respondió desde Estados Unidos a los señalamientos de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien lo identificó como prófugo de la justicia.
El exgobernador de Tamaulipas rechazó esa condición y aseguró que es víctima de una supuesta persecución política.
Pero sus declaraciones no se limitaron a responder a las acusaciones. Cabeza de Vaca afirmó que ahora contempla “con más ganas” una eventual candidatura presidencial rumbo a 2030.
Del conflicto judicial a la carrera presidencial
Cabeza de Vaca sostiene que en México se le habría negado la justicia y que los delitos que se le atribuyen fueron fabricados.
Al mismo tiempo, utiliza la confrontación con el gobierno federal para hablar de su futuro político.
El exgobernador también cuestionó la propuesta de Sheinbaum para modificar las reglas relacionadas con la doble nacionalidad de quienes aspiren a la Presidencia de la República o a una gubernatura.
Cabeza de Vaca compara su caso con el de Ruffo
El panista aseguró que los señalamientos en su contra servirían para desviar la atención de otros asuntos, entre ellos las acusaciones estadunidenses relacionadas con Rubén Rocha Moya y el retiro de la visa al gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal.
También comparó su situación con la de Ernesto Ruffo, exgobernador de Baja California actualmente preso y respaldado públicamente por sectores del PAN y Somos México.
Cabeza de Vaca afirmó que sus problemas judiciales ya habrían quedado aclarados, aunque sostuvo que continúa siendo perseguido, incluso por un asunto relacionado con la presunta venta de un cajón de estacionamiento.
Una aspiración todavía sin candidatura formal
Las declaraciones colocan nuevamente a Cabeza de Vaca en el escenario de la sucesión presidencial de 2030.
Sin embargo, sus propias palabras describen una eventual aspiración, no una candidatura formal.
Mientras el exgobernador rechaza ser considerado prófugo y denuncia una supuesta persecución política, también comienza a utilizar el enfrentamiento con el gobierno federal como parte de su posicionamiento político rumbo a 2030.






