Portada: Monero Rapé
(8 de junio, 2026).- La presidenta criticó la reunión organizada por la American Society of Mexico, mientras empresarios y líderes opositores plantearon una mayor cooperación entre México y Estados Unidos para combatir al crimen organizado.
Ciudad de México.— La presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó la cena organizada por la American Society of Mexico (AMSOC), en la que participaron empresarios, dirigentes de oposición y representantes de la comunidad binacional México-Estados Unidos, y donde se propuso la creación de un acuerdo bilateral para combatir al crimen organizado.
Durante su conferencia matutina, la mandataria se refirió al encuentro patrocinado por el empresario Ricardo Salinas Pliego y señaló que en él participaron representantes del PRI y del PAN que, según afirmó, han promovido posturas favorables a una mayor intervención de Estados Unidos en asuntos relacionados con México.
“Fue el PRIAN”, expresó la presidenta al referirse a los asistentes al evento.
Sheinbaum también destacó que el embajador estadounidense en México, Ronald Johnson, no acudió al encuentro pese a que originalmente estaba contemplada su participación. Además, informó que integrantes de su gabinete fueron invitados, pero decidieron no asistir.
Empresarios proponen acuerdo bilateral contra el crimen
La polémica surgió a partir de la cena anual de la American Society of Mexico, realizada con motivo del 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos.
Durante el evento, el presidente de AMSOC, Larry Rubin, planteó la creación de un instrumento binacional enfocado en el combate al crimen organizado, al considerar que la inseguridad representa uno de los principales obstáculos para el desarrollo económico de ambos países.
Rubin propuso un mecanismo denominado “Tratado de Lucha Contra el Crimen” (TLCC), inspirado en el modelo de integración económica que representó el Tratado de Libre Comercio para América del Norte.
Según explicó, fenómenos como el tráfico ilícito y el lavado de dinero afectan tanto a México como a Estados Unidos, por lo que requieren una estrategia coordinada y permanente.
“No se trata de repartir culpas, sino de construir soluciones conjuntas”, sostuvo durante su intervención.
¿Quiénes asistieron a la reunión?
El encuentro reunió a empresarios, dirigentes partidistas y legisladores de oposición.
Entre los asistentes destacaron Alejandro Moreno, Jorge Romero, Kenia López Rabadán, Ricardo Anaya, Lilly Téllez, Rosario Robles, Mariana Gómez del Campo y Sergio Mayer.
También participaron Silvio González, representante del embajador estadounidense Ronald Johnson, así como el empresario José Medina Mora.
Créditos: La Jornada
Aunque la presencia del embajador había sido anunciada previamente, Johnson canceló su asistencia y envió un mensaje grabado en video, argumentando que tuvo que trasladarse a Washington para atender asuntos relacionados con la relación bilateral.
Sheinbaum cuestiona los objetivos del encuentro
Tras conocer los detalles de la reunión, Sheinbaum cuestionó los intereses detrás de la organización del evento y expresó preocupación por la presencia de actores que identificó con posiciones de ultraderecha.
La mandataria sostuvo que algunos de los asistentes han promovido posturas que buscan involucrar a Estados Unidos en decisiones internas del país.
Sus declaraciones se producen en medio del debate sobre la cooperación bilateral en materia de seguridad, migración y combate al crimen organizado, temas que continúan ocupando un lugar central en la agenda entre ambos gobiernos.
Debate sobre seguridad y soberanía
La propuesta de AMSOC surge en un contexto de discusión permanente sobre los alcances de la colaboración entre México y Estados Unidos frente a fenómenos transnacionales como el narcotráfico, el tráfico de armas y el lavado de dinero.
Mientras los promotores del tratado argumentan que una mayor coordinación fortalecería la seguridad regional, sectores del gobierno federal han insistido en que cualquier mecanismo de cooperación debe respetar plenamente la soberanía nacional.
El planteamiento de Rubin y la reacción de Sheinbaum colocaron nuevamente el tema de la seguridad binacional en el centro del debate político.










