Portada: Monero Rapé
(30 DE ABRIL, 2026).-La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó este jueves que las acusaciones realizadas por autoridades de Estados Unidos contra una decena de políticos mexicanos presuntamente vinculados con el Cártel de Sinaloa podrían tener una motivación política si no se presentan pruebas contundentes que las respalden.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria sostuvo que su gobierno no encubrirá a ningún funcionario en caso de que existan elementos sólidos que acrediten responsabilidades penales, incluidas las imputaciones contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
No obstante, subrayó que México no permitirá la injerencia de gobiernos extranjeros en asuntos que competen exclusivamente a sus instituciones. “Debe quedar sumamente claro: bajo ningún motivo vamos a permitir la intromisión o injerencia de un gobierno extranjero en las decisiones que le corresponden al pueblo de México”, expresó.
Sheinbaum indicó que será la Fiscalía General de la República la instancia encargada de determinar, conforme a la legislación nacional, si existen elementos suficientes para proceder contra los señalados y atender las solicitudes de extradición formuladas por Washington.
“Nosotros no vamos a proteger a nadie, pero si esas pruebas no están, la pregunta es: ¿cuál es la motivación?”, declaró.
La presidenta también cuestionó la información difundida por el Department of Justice, al señalar que, hasta el momento, los elementos presentados públicamente no constituyen pruebas concluyentes.
Asimismo, calificó el caso como un hecho sin precedentes en la relación bilateral. “Esto no había ocurrido nunca… que se solicite la extradición de un gobernador, un senador o un presidente municipal en funciones”, afirmó.
Finalmente, reiteró que cualquier acción judicial deberá sustentarse en pruebas “contundentes e irrefutables” y apegarse al marco jurídico mexicano, advirtiendo que, de no existir evidencia sólida, las acusaciones podrían responder a intereses políticos.






