Portada: Monero Pat
(03 DE FEBRERO, 2026).-Decenas de miles de personas colmaron las calles de Teherán y de otras ciudades iraníes para participar en manifestaciones de duelo por la muerte del líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, fallecido en los ataques atribuidos a Israel y Estados Unidos.
En la Plaza de la Revolución, en la capital, cientos de miles de personas vestidas de negro ondearon banderas iraníes y fotografías del clérigo, mientras coreaban consignas como “¡Muerte a Estados Unidos!” y “¡Muerte a Israel!”, en medio de bombardeos que, según reportes oficiales, continuaban por segundo día consecutivo.
En Shiraz, manifestantes exigieron a las fuerzas armadas “vengar” la muerte de Jamenei, de acuerdo con un video difundido por la agencia Tasnim.
“Derecho y deber legítimo”
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, afirmó que vengar el asesinato del líder supremo constituye “un derecho y un deber legítimo”. Sostuvo además que el hecho representa “una declaración de guerra abierta contra los musulmanes, especialmente los chiítas, en todo el mundo”.
Por su parte, el canciller Abbas Aragchi aseguró que Irán no se fija “ningún límite” en su derecho a la defensa. En entrevista con ABC News, respondió a las advertencias del presidente estadunidense Donald Trump, quien pidió a Teherán abstenerse de represalias por los ataques emprendidos en alianza con Israel.
“Nadie puede decirnos que no tenemos derecho a defendernos. Nos estamos defendiendo cueste lo que cueste, y no vemos ningún límite para nosotros a la hora de proteger a nuestra gente”, declaró Aragchi.
Gobierno provisional y sucesión
Tras la muerte de Jamenei, el clérigo Alireza Arafi, de 67 años, fue designado miembro jurista del Consejo de Liderazgo y tercer integrante del triunvirato que gestionará el gobierno provisional, junto con Pezeshkian y el jefe del Poder Judicial, Gholamhossein Mohseni Ejeï.
El nuevo líder supremo será designado “lo antes posible” por la Asamblea de Expertos, integrada por 88 clérigos chiítas elegidos por voto popular. Para el nombramiento se requiere el respaldo de al menos 56 de sus integrantes.
Altos mandos muertos
En los ataques del sábado murieron, además de Jamenei y varios miembros de su familia, el ministro de Defensa Aziz Nasirzadeh; el jefe del Estado Mayor General, Abdolrahim Mousavi; y el jefe de la oficina militar del líder supremo, Mohammad Shirazi.
La oficina del expresidente Mahmud Ahmadineyad desmintió versiones sobre su presunta muerte y difundió, en cambio, un mensaje de condolencias por el asesinato del líder supremo.
Celebraciones aisladas y reacción en la diáspora
Mientras en la mayoría del país predominaban las escenas de luto, en redes sociales circularon videos que muestran celebraciones y actos de rebeldía en algunas localidades. En Dehloran, provincia de Ilam, personas vitoreaban mientras derribaban una estatua; en Karaj, cerca de Teherán, se observó a grupos bailando en las calles; y en Izeh, en Juzestán, se registraron festejos públicos. La agencia Reuters verificó la ubicación de esos materiales audiovisuales.
La diáspora iraní también expresó muestras de celebración en distintas ciudades de Estados Unidos y Europa, reflejando la polarización que ha generado la muerte del máximo líder religioso y político del país.






