El escéptico y un copetón

COMPARTA ESTE ARTÍCULO
Tiempo de lectura: 3 minutos

(11 DE JULIO, 2022) Por J. Jesús Esquivel.

 

El escéptico y un copetón

 

Washington – A nivel internacional, probado está con hechos -y casos relevantes en Alemania, Gran Bretaña, Estados Unidos y hasta en Italia, con los mafiosos-, que los sistemas gubernamentales de inteligencia fiscal no anuncian con bombo y platillo las investigaciones de alto nivel y riesgo sobre casos de corrupción y malversación de fondos públicos contra políticos y delincuentes de cuello blanco hasta que están a punto de echarles el guante a los sujetos de la pesquisa.

Desde este punto de vista estratégico para las investigaciones, tiene lógica y se entiende que anunciarlo es prevenir al delincuente para que se esconda, proteja legalmente y salga en público a cortarse las venas y a proclamarse como una blanca paloma y víctima de una vendetta política.

Hasta en el Averno, cuna de mis padrinos, el Chamuco deja que su futuro huésped y pollo rostizado sobre sus llamas redentoras, se llene hasta el tope de pecados para luego arrastrarlo. Alertarlo implicaría que el malnacido corra a la iglesia a redimir sus culpas con un Padre Nuestro.

El jueves 7 de este mes, Pablo Gómez, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), fue a Palacio Nacional para anunciar en la conferencia de prensa mañanera que se investiga al expresidente priista Enrique Peña Nieto por supuestos manejos financieros internacionales con recursos de procedencia ilícita que suman 26 millones mil 429 pesos con 74 centavos a través de empresas familiares.

Como era de esperarse, se los digo -ni modo que fuéramos tan penitentes para imaginar que se iba a incriminar- desde Madrid, España -donde vive a todo lujo como rey y con pareja de pasarela y mucho más joven que su copete aderezado con brillantina Jockey Club- Peña Nieto, a través de su cuenta en la plataforma de Twitter, escribió que sus paupérrimos patrimonios son tan legales como la mota en Estados Unidos. “Expreso mi confianza en las instituciones de procuración de justicia”, concluyó el copetón y niño consentido de los priistas en el Estado de México y de otros tantos en todo el país que por arte de magia se hicieron multimillonarios y gozan de sus dineros legítimos viviendo en mansiones y a todo lujo en el extranjero o de perdida en el país.

No tengo biyuyo, pero podría apostar mi próximo domingo a que el osado copetón ya puso a andar una maquinaría legal para defenderse de cualquier cosa que la UIF se atreva a hacerle a escondidas; que al fin y al cabo ya anunció lo que hace o pretende hacer.

Gómez hizo el anuncio justo el día en que Morena, el partido fundado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, lanzó la convocatoria de precandidaturas para la gubernatura del Estado de México, tierra hasta hoy dominada por los ilustres corruptos del Grupo Atlacomulco, Arturo Montiel, los descendientes de Carlos Hank González y otros más.

Alfredo del Mazo, primo del copetón, es el gobernador del Estado de México y potencialmente posible embajador de México en algún país, si no hace olas con el caso de su pariente engominado.

La historia política y hasta la historia judicial reciente hace que nos brote como sarpullido en la piel una intoxicación de escepticismo ante las posibilidades de ver al copetón tras las rejas. Es que con eso de que AMLO no se quiere meter con sus antecesores -aunque sean saqueadores en serie, asesinos con cabida para juicios en La Haya por delitos de lesa humanidad o analfabetos con iniciativa guanajuatense- el escepticismo nos hace por naturaleza incrédulos.

Si la carpeta -y esto en el mejor de los escenarios de que se cumpla la promesa de cero impunidad- con la investigación de la UIF, llega al escritorio del fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero, un escéptico como este tecleador se quedará sin nachas por estar esperando sentado ver procesado, enjuiciado y en el tambo al copetón.

Hasta en la lejana posibilidad de que, raudo Gertz Manero, como ávido es Vicente Fox en las letras, decida actuar contra el expresidente, ni así se borra el escepticismo que estoy seguro comparto con millones de mexicanos. Tal y como nos lo ha demostrado la benevolencia del fiscal para con los expolíticos y rateros de cuello blanco y su mano de hierro con todo su peso contra sus enemigos personales y familiares, Peña Nieto bien puede recurrir al famoso y exclusivo “criterio de oportunidad” y, como su exdirector de Pemex, Emilio Lozoya, vivir con la comunidad que da el dinero y el poder de las influencias e impunidad.

COMPARTA ESTE ARTÍCULO

Entradas relacionadas