Portada: El Fisgón
(03 DE NOVIEMBRE, 2026).-En su último mensaje a los votantes antes de las elecciones de medio término, el presidente estadounidense dedicó cerca de 20 minutos a la remodelación del estanque del Monumento a Lincoln. El costo de vida, una de las principales preocupaciones electorales, apenas ocupó unos minutos de su intervención.
A un día de las elecciones de medio término en Estados Unidos, Donald Trump dedicó buena parte de su último discurso de campaña a presumir la renovación del estanque del Monumento a Lincoln, en Washington. El acto, realizado este lunes, fue presentado como su mensaje final a los votantes.
Durante los primeros 20 minutos de su intervención, el presidente habló de la remodelación del estanque, al que describió como una enorme piscina, y mostró fotografías del antes y el después de los trabajos, que calificó como magníficos.
El sitio reabrió oficialmente este lunes, después de permanecer prácticamente cerrado al público durante buena parte del año.

Una remodelación de 14 millones de dólares
La primera etapa de la renovación tuvo un costo de 14 millones de dólares. Sin embargo, después de los trabajos, el revestimiento azul instalado en el estanque —que buscaba representar los colores de la bandera estadounidense— comenzó a desprenderse y dejó fragmentos flotando en el agua.
Durante el verano, además, la proliferación de algas tiñó de verde el estanque.
Trump volvió a atribuir los daños a actos de vandalismo. No obstante, el Departamento de Justicia reconoció ante un tribunal que el nuevo revestimiento azul, instalado por instrucción del presidente, se desprendió debido a que los trabajos de restauración se realizaron con prisa.

Pese a los problemas registrados, el mandatario dedicó la mayor parte de su intervención a describir la renovación, desde las dificultades para retirar las algas hasta la colocación de césped nuevo.
Trump anuncia más proyectos para Washington
El presidente también aprovechó el discurso para promocionar otros proyectos que pretende impulsar en la capital estadounidense. Entre ellos mencionó un campo de golf de primera categoría y un malecón entre el Monumento a Lincoln y el río Potomac.
Sobre este último proyecto, habló de una obra sencilla, construida con piedra blanca y con un diseño que consideró atractivo.

Trump aseguró que tenía más planes para Washington, pero que le faltaba tiempo para hablar del resto del país. En ese momento se refirió a la guerra con Irán y afirmó que Estados Unidos ya la había ganado.
La economía quedó relegada en su último mensaje electoral
La economía nacional, uno de los asuntos que más preocupa a los votantes, ocupó apenas unos minutos del discurso. Trump sostuvo que Estados Unidos nunca había estado mejor y aseguró que su primer mandato había sido el mejor de la historia, además de atribuirle a ese periodo la economía más exitosa del país.
Al referirse directamente a las elecciones, calificó los comicios de medio término como los más importantes de la vida de los estadounidenses y acusó a los demócratas de haber postulado a los candidatos más extremistas y peligrosos de la historia del país.

Sin embargo, el alto costo de vida quedó fuera del centro de su mensaje final de campaña. Trump ha desestimado como una farsa el debate sobre la asequibilidad y, en repetidas ocasiones, ha recurrido a comentarios sobre la apariencia física de los candidatos republicanos para promoverlos.
Así, en la víspera de una jornada electoral que pondrá a prueba el control republicano del Congreso, el presidente dedicó buena parte de su intervención a defender una remodelación de Washington, mientras dejó en segundo plano uno de los problemas económicos que más inquietan al electorado.






