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(13 DE OCTUBRE, 2026).-Mark Carney confirmó que Canadá mantendrá sus exportaciones de petróleo y diésel a Estados Unidos. El anuncio coincide con las críticas bipartidistas al acuerdo de Donald Trump para permitir el suministro de combustible ruso.

Canadá buscará maximizar sus exportaciones de petróleo y diésel a Estados Unidos, mientras el presidente Donald Trump enfrenta críticas de legisladores republicanos y demócratas por el acuerdo que anunció con Rusia para ampliar el suministro de combustible.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, confirmó la postura de su gobierno tras una conversación telefónica con Trump el 11 de octubre. De acuerdo con la oficina del primer ministro, las exportaciones canadienses de petróleo y diésel contribuyen a generar más de un millón de barriles diarios de diésel. La declaración oficial no precisa cómo se calcula esa cifra.
Trump anuncia suministro de diésel ruso
El anuncio canadiense se produce después de que Trump informara sobre una conversación con el presidente ruso, Vladímir Putin, el 9 de octubre. Según el mandatario estadounidense, Rusia suministraría inicialmente más de 300 mil toneladas de diésel a los mercados estadounidense y mundial.
Trump agregó que se entregarían otras 500 mil toneladas en noviembre y un millón adicional posteriormente. También mencionó la posibilidad de recibir tres millones de toneladas más, dependiendo de las condiciones de las refinerías rusas. Estas cantidades fueron anunciadas por Trump y no representan, por sí mismas, una confirmación independiente de que todos los volúmenes serán entregados.
El gobierno estadounidense autorizó temporalmente el suministro de diésel ruso al mercado mundial mediante una licencia general. La medida supone un cambio en la aplicación de las restricciones energéticas impuestas a Rusia tras la invasión de Ucrania en 2022.
Legisladores cuestionan el acuerdo con Moscú
Trump defendió la decisión como una medida para contener los elevados precios del combustible, en vísperas de las elecciones legislativas estadounidenses del 3 de noviembre.

Sin embargo, senadores de ambos partidos le pidieron revertir el acuerdo. Los críticos sostienen que permitir la entrada de combustible ruso podría entrar en conflicto con las restricciones legales y debilitar la presión económica sobre Moscú por la guerra contra Ucrania.
El senador republicano Jerry Moran advirtió que flexibilizar las restricciones podría afectar la credibilidad de Estados Unidos ante sus aliados y reducir la presión sobre el gobierno ruso.
Canadá expresa su rechazo al acuerdo con Rusia
Aunque Ottawa busca mantener y maximizar sus exportaciones energéticas a Estados Unidos, Carney también expresó su oposición al acuerdo de suministro ruso durante una conversación con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, el 11 de octubre.

Según el comunicado del gobierno canadiense, Carney sostuvo que el acuerdo entre Washington y Moscú contradice los esfuerzos de Ucrania, Canadá y sus aliados por alcanzar la paz y la estabilidad en Europa, además de proporcionar ingresos adicionales a Rusia. Ottawa reiteró su compromiso de mantener las sanciones contra Moscú.
Por su parte, Zelenski rechazó que los ataques ucranianos contra refinerías rusas expliquen por sí solos el encarecimiento del combustible. En declaraciones a Fox News, atribuyó parte de la presión sobre los precios a las alteraciones del suministro energético relacionadas con el estrecho de Ormuz.
El acuerdo abre una disputa política y energética en Estados Unidos: Trump sostiene que el suministro ruso contribuirá a reducir los precios, mientras legisladores de su propio partido y de la oposición cuestionan las concesiones a Moscú. Al mismo tiempo, Canadá busca sostener su papel como proveedor energético de Estados Unidos y mantiene su respaldo a Ucrania.






