Portada: Jerge
(08 DE OCTUBRE, 2026).-El alcalde de Nueva York fue abucheado durante una vigilia por las víctimas del 7 de octubre. Su postura sobre Gaza, Netanyahu y el antisemitismo le ha generado críticas desde sectores enfrentados.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, fue abucheado por manifestantes propalestinos durante una vigilia por las víctimas de los ataques del 7 de octubre de 2023, en un episodio que expuso las tensiones entre las expectativas que generó su campaña sobre Palestina y los límites de su gestión municipal.
Los manifestantes lo llamaron “traidor” y “cobarde” durante el acto, organizado por Israelis for Peace, donde se compartieron testimonios de supervivientes y familiares de las víctimas del ataque de Hamás, así como relatos sobre el sufrimiento de la población palestina en Gaza.
La protesta ocurrió después de que Mamdani publicara un mensaje en el que condenó los “crímenes de guerra” cometidos por Hamás el 7 de octubre, pero también afirmó que el sufrimiento en Gaza “no comenzó ni terminó aquel día”.
En el mismo mensaje calificó de “genocidio devastador y en curso” la ofensiva israelí en Gaza y citó cifras de más de 74 mil palestinos muertos, incluidos más de 21 mil niños. Sus declaraciones provocaron críticas de representantes israelíes y, al mismo tiempo, de activistas propalestinos que consideran insuficiente su respaldo político a Palestina.
El caso Netanyahu y los límites de la alcaldía
Uno de los puntos que alimenta las críticas es la posición que Mamdani mantuvo durante su campaña respecto de Benjamin Netanyahu.
El alcalde había prometido explorar la posibilidad de detener al primer ministro israelí si acudía a Nueva York, en referencia a la orden de arresto emitida por la Corte Penal Internacional (CPI).
En julio, sin embargo, su administración revisó las facultades legales de la ciudad y concluyó que Nueva York no tenía autoridad jurídica independiente para ejecutar la orden. Mamdani reconoció públicamente ese límite y trasladó la exigencia al gobierno federal estadounidense.
“Benjamin Netanyahu es un criminal de guerra”, sostuvo entonces Mamdani, quien pidió al gobierno federal incorporarse a la CPI y ejecutar la orden.
El episodio mostró una de las dificultades de su agenda internacional: una promesa formulada durante una campaña municipal terminó chocando con las competencias reales del gobierno de Nueva York y con la legislación estadounidense.
Además, la visita de Netanyahu a Nueva York para la Asamblea General de Naciones Unidas se produjo bajo un marco jurídico que impedía a la alcaldía actuar unilateralmente. Estados Unidos no es miembro de la CPI y las autoridades federales no reconocen su jurisdicción de la misma manera que los Estados parte.
Por ello, más que una detención que Mamdani simplemente hubiera decidido no ejecutar, el episodio terminó evidenciando los límites legales de una promesa política realizada antes de conocer plenamente el alcance de las facultades municipales.
Críticas desde Israel y desde el movimiento propalestino
La posición de Mamdani tampoco ha satisfecho a sus críticos del lado israelí.
Representantes diplomáticos de Israel han cuestionado reiteradamente sus declaraciones sobre Gaza y Netanyahu. Tras su mensaje por el aniversario del 7 de octubre, el embajador israelí ante Naciones Unidas, Danny Danon, lo acusó de utilizar la conmemoración con fines políticos, mientras el cónsul general de Israel en Nueva York, Ofir Akunis, criticó sus declaraciones.
Del otro lado, manifestantes propalestinos interrumpieron su participación en la vigilia y lo acusaron de no representar suficientemente la causa palestina. El episodio refleja la dificultad de Mamdani para mantener el respaldo de una base política que espera una posición más contundente contra Israel, mientras gobierna una ciudad con una importante población judía y enfrenta la obligación institucional de proteger a todas las comunidades.
Su postura pública continúa siendo crítica del gobierno israelí. Al mismo tiempo, insiste en condenar los ataques de Hamás y rechaza cualquier forma de antisemitismo.
Mamdani también impulsa medidas contra el antisemitismo
La posición del alcalde no se ha limitado a declaraciones.
El 29 de septiembre, su administración presentó la primera estrategia municipal de Nueva York para combatir el antisemitismo, con medidas de seguridad, prevención de delitos de odio, educación y protección de instituciones judías.
El programa contempla 6.4 millones de dólares en subvenciones para organizaciones comunitarias dedicadas a prevenir delitos de odio y apoyar a sus víctimas, además de un millón de dólares para reforzar la seguridad física de sinagogas y otros lugares de culto.
La estrategia también contempla educación sobre el Holocausto y la historia judía, inversiones en instituciones culturales y un mecanismo de apoyo técnico para que sinagogas y otras instituciones puedan fortalecer su seguridad.
La propia administración de Mamdani presentó el programa como una estrategia integral para combatir el antisemitismo y proteger a los neoyorquinos judíos, independientemente de las posiciones que mantengan sobre Israel.
Este punto es importante para la cobertura de su gestión: el financiamiento para la seguridad de sinagogas y la protección de la población judía son políticas municipales dirigidas a combatir el antisemitismo y no equivalen, por sí mismas, a respaldar las acciones del gobierno israelí.
El debate sobre qué significa gobernar desde Nueva York
La controversia alrededor de Mamdani muestra una tensión más amplia entre su agenda política y las atribuciones de la alcaldía.
Su discurso sobre Palestina forma parte de una plataforma que cuestiona abiertamente las políticas del gobierno israelí. Sin embargo, la ciudad de Nueva York no tiene competencias para determinar la política exterior de Estados Unidos ni para ejecutar unilateralmente una orden de arresto de la CPI contra un jefe de gobierno extranjero.
El propio Mamdani terminó reconociendo ese límite en el caso Netanyahu y pidió al gobierno federal asumir la responsabilidad.
Al mismo tiempo, su administración ha adoptado medidas concretas para proteger a la población judía y combatir el antisemitismo, mientras mantiene su denuncia de la situación en Gaza.
El desafío político para Mamdani consiste ahora en responder a quienes consideran insuficiente su respaldo a Palestina y, simultáneamente, demostrar que su crítica al gobierno israelí puede coexistir con una política efectiva contra el antisemitismo y de protección a la comunidad judía de Nueva York.
La protesta durante la vigilia deja expuesto precisamente ese dilema: las expectativas sobre lo que Mamdani puede hacer desde la alcaldía son mayores que sus facultades reales, pero también forman parte de los compromisos políticos que él mismo ayudó a construir durante su campaña.






