Portada: El Fisgón
(07 DE OCTUBRE, 2026).-A tres años del inicio de la ofensiva israelí sobre Gaza, más de 74 mil palestinos han muerto, según autoridades gazatíes, mientras organismos internacionales documentan destrucción masiva, desplazamiento y graves restricciones al acceso a alimentos, salud y educación.
Tres años después del ataque de Hamás y otros grupos armados contra Israel del 7 de octubre de 2023, que dejó alrededor de 1,200 personas muertas y 251 rehenes, Gaza permanece devastada por la ofensiva militar israelí que siguió a esos hechos. Para octubre de 2026, las autoridades sanitarias gazatíes reportan más de 74 mil palestinos muertos y continúan registrándose ataques pese al alto el fuego iniciado en octubre de 2025.
La devastación no se limita al número de víctimas. Organismos internacionales han documentado la destrucción de viviendas, hospitales, escuelas y otras infraestructuras esenciales, así como desplazamientos reiterados de la población y dificultades persistentes para acceder a alimentos, atención médica y otros bienes indispensables.
Amnistía y la ONU hablan de genocidio
La utilización del término genocidio tiene como sustento investigaciones específicas de organismos internacionales.
En diciembre de 2024, Amnistía Internacional concluyó que Israel había cometido y continuaba cometiendo genocidio contra la población palestina de Gaza. La investigación examinó el periodo comprendido entre octubre de 2023 y principios de julio de 2024 e incluyó entrevistas con 212 personas, trabajo de campo, imágenes satelitales y otro material visual y digital, además de declaraciones de funcionarios israelíes.
La organización sostuvo que había documentado actos contemplados por la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, entre ellos homicidios, lesiones graves y la imposición deliberada de condiciones de vida encaminadas a provocar la destrucción física de la población palestina de Gaza.
En septiembre de 2025, la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU sobre el Territorio Palestino Ocupado, incluido Jerusalén Oriental, e Israel llegó también a la conclusión de que Israel había cometido genocidio en Gaza.
La Comisión identificó cuatro actos contemplados por la Convención sobre Genocidio: matar a integrantes del grupo; causarles daños físicos o mentales graves; imponer deliberadamente condiciones de vida calculadas para provocar su destrucción física, total o parcial; y adoptar medidas destinadas a impedir nacimientos dentro del grupo.
Estas conclusiones corresponden a investigaciones y determinaciones de esos organismos y no deben confundirse con una sentencia definitiva de un tribunal internacional.
Más de 20 mil niñas y niños muertos
La dimensión de la violencia contra la infancia también ha sido documentada por la ONU.
En junio de 2026, la Comisión de Investigación señaló que, entre el 7 de octubre de 2023 y octubre de 2025, habían muerto más de 20 mil niñas y niños palestinos y más de 44 mil habían resultado heridos. Su investigación documentó además ataques contra instalaciones de salud y educación, desplazamientos reiterados, hambre, separación familiar y daños físicos y psicológicos.
La Comisión sostuvo que estos daños no se limitan a las consecuencias inmediatas de los bombardeos: la destrucción de hospitales, escuelas y otras infraestructuras esenciales compromete las condiciones de supervivencia y desarrollo de generaciones enteras.
Hambre, desplazamiento y destrucción
El hambre se convirtió también en uno de los principales componentes de la crisis humanitaria.
Las restricciones al acceso de ayuda y bienes esenciales, junto con la destrucción de infraestructura y el desplazamiento masivo, han deteriorado las condiciones de vida de la población gazatí. Naciones Unidas reportó en septiembre de 2026 que alrededor de dos tercios de Gaza permanecían inaccesibles o sometidos a fuertes restricciones, mientras los desplazamientos continuaban y la reconstrucción apenas avanzaba.
La destrucción alcanza también al sistema educativo. La Comisión de Investigación de la ONU ha documentado ataques y daños a escuelas y universidades, mientras Amnistía Internacional señaló en sus investigaciones la destrucción de instituciones educativas y los efectos de los ataques sobre hospitales y servicios esenciales.
Un alto el fuego que no terminó con la violencia
El alto el fuego iniciado en octubre de 2025 redujo la escala de las hostilidades, permitió la liberación de rehenes y mejoró parcialmente el acceso de ayuda humanitaria. Sin embargo, no puso fin a la violencia ni resolvió las condiciones que enfrenta la población palestina.
Un informe de Naciones Unidas publicado en septiembre de 2026 señaló que los ataques aéreos, bombardeos, operaciones con drones y operaciones terrestres continuaban, mientras alrededor de dos tercios de Gaza permanecían inaccesibles o sujetos a restricciones severas.
Reuters reportó este 7 de octubre que, desde el inicio del alto el fuego, más de 1,400 palestinos han muerto en nuevos episodios de violencia. Israel mantiene que sus operaciones se realizan dentro del marco del acuerdo, mientras persisten las denuncias sobre ataques contra población civil.
A tres años del 7 de octubre de 2023, Gaza enfrenta así una crisis que va mucho más allá del recuento de víctimas: miles de familias han perdido sus hogares, decenas de miles de personas han muerto o resultado heridas y buena parte de la infraestructura necesaria para sostener la vida cotidiana ha sido destruida.
Las investigaciones de Amnistía Internacional y de la Comisión de Investigación de la ONU han caracterizado estos hechos como genocidio. Al mismo tiempo, Naciones Unidas advierte que el alto el fuego no ha garantizado todavía condiciones de seguridad, asistencia suficiente ni una recuperación sostenible para la población palestina.






