Portada: Monero Hernández
(03 DE OCTUBRE, 2026).-En el aniversario del 2 de octubre, Clara Brugada respaldó la creación de una fiscalía para investigar crímenes políticos del pasado; sobrevivientes y exdirigentes del 68 exigieron abrir archivos de la Sedena.
A 58 años de la represión estudiantil del 2 de octubre de 1968, sobrevivientes y exdirigentes del movimiento exigieron la apertura de los archivos militares relacionados con Tlatelolco y el avance de los procesos para esclarecer responsabilidades.
La demanda coincidió con una jornada que reunió a miles de personas en la Ciudad de México. La movilización partió de la Plaza de las Tres Culturas y concluyó en el Zócalo, encabezada por integrantes del Comité 68 Pro Libertades Democráticas y sobrevivientes del movimiento estudiantil.
Brugada llama a enfrentar el autoritarismo
Durante el acto conmemorativo realizado en Tlatelolco, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, alertó sobre el resurgimiento de “los viejos fantasmas del autoritarismo y la violencia” y convocó a jóvenes, mujeres, trabajadores y otros sectores a formar una alianza para construir un movimiento contra el fascismo.
“Una alianza entre el gobierno y el pueblo para defender nuestras libertades y derechos; a enfrentar unidos el odio, el racismo, la misoginia y la persecución de quien piensa distinto”, expresó.
Brugada también ofreció el respaldo de su gobierno para apoyar la integración de la Fiscalía Especial para Procesar los Crímenes Políticos y Sociales del Pasado, propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum.
La mandataria capitalina sostuvo además que la Cuarta Transformación es heredera de las luchas sociales del 68 y afirmó que quienes actualmente gobiernan tienen la obligación de acompañar las demandas de víctimas y sobrevivientes en materia de justicia, verdad, reparación y fin de la impunidad.
Exdirigentes del 68 piden abrir los archivos del Ejército
En el mitin realizado frente a Palacio Nacional, Félix Hernández Gamundi, exdirigente del movimiento estudiantil e integrante del Comité 68, demandó que la Secretaría de la Defensa Nacional haga públicos los expedientes militares que podrían contribuir a esclarecer el número de víctimas y las responsabilidades por los hechos del 2 de octubre.

Hernández Gamundi sostuvo que deben continuar los procesos judiciales contra los presuntos responsables, incluso si ya fallecieron, y afirmó que la verdad histórica debe coincidir con la verdad jurídica.
También recordó que los dirigentes del movimiento fueron sentenciados a penas de entre ocho y 16 años de prisión y posteriormente liberados bajo la figura que denominó “libertad bajo protesta”.
El Comité 68 ha planteado además la reactivación de los procesos contra responsables de la represión de 1968, los cuales, según sus integrantes, se encuentran detenidos desde 2009.
Una marcha entre memoria, Ayotzinapa y nuevas demandas
La movilización del viernes reunió, de acuerdo con información de autoridades capitalinas citada por La Jornada, a alrededor de 8 mil personas. El recorrido comenzó en Tlatelolco y terminó en el Zócalo.
A los sobrevivientes y organizaciones del Comité 68 se sumaron estudiantes de la UNAM, el IPN, la UAM y otras instituciones, así como familiares de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, normalistas rurales, organizaciones sociales y agrupaciones sindicales.

Durante la marcha se observaron consignas relacionadas con Tlatelolco, Ayotzinapa y Palestina. También se incorporaron demandas vinculadas con la defensa de la educación y las normales rurales.
Para algunos participantes jóvenes, la movilización representa la continuidad de las demandas por libertades y justicia de generaciones anteriores. Una manifestante entrevistada por EFE resumió esa conexión al señalar que su padre sobrevivió a 1968 y que acudió a la marcha con la expectativa de que sus hijos puedan vivir en un país en paz.
Incidentes y saldo de la movilización
La jornada también registró incidentes. La Jornada reportó que grupos de personas con el rostro cubierto lanzaron petardos y utilizaron mazos para intentar derribar las vallas instaladas frente a Palacio Nacional. Integrantes del Comité 68 llamaron a los manifestantes a no caer en provocaciones.
De acuerdo con el balance citado por La Jornada, el ERUM atendió a 18 civiles con lesiones menores, mientras un joven de 17 años resultó con una lesión grave en la mano después de que explotara un petardo que portaba. Las autoridades reportaron además daños a mobiliario urbano, estaciones de transporte y establecimientos comerciales.
La Red de Comunicación Alternativa y Popular, reportó denuncias de agresiones de policías contra jóvenes y periodistas a las afueras del Metro Tlatelolco.
La memoria de Tlatelolco continúa abierta
Durante la ceremonia en la Plaza de las Tres Culturas, Marisol Vásquez Jiménez, del Comité 68 Pro Libertades Democráticas, llamó a las nuevas generaciones a preservar los derechos conquistados y se refirió al avance del “neofascismo” como un fenómeno que, desde su perspectiva, debe ser enfrentado.
Por su parte, Felipe Ávila Espinosa, director del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México, sostuvo que el movimiento de 1968 contribuyó al proceso democrático y a la ampliación de libertades y derechos en México.
La jornada concluyó con un minuto de silencio y una guardia de honor frente a la estela dedicada a las víctimas.
A 58 años de los hechos, el número exacto de personas asesinadas, heridas o desaparecidas en Tlatelolco continúa sin esclarecerse plenamente. Las demandas de apertura de archivos militares y de justicia para los responsables volvieron a ocupar el centro de la conmemoración.







