Portada: El Fisgón
(30 DE SEPTIEMBRE, 2026).-El Departamento del Tesoro de Estados Unidos endureció las restricciones financieras y de viajes hacia Cuba, con medidas que afectan directamente a empresarios privados cubanos y reducen los mecanismos autorizados para realizar determinadas operaciones bancarias y actividades educativas o profesionales en la isla.
Las nuevas disposiciones fueron anunciadas el 29 de septiembre de 2026 por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) y entrarán en vigor el 30 de septiembre. El paquete modifica las Regulaciones de Control de Activos Cubanos y aplica disposiciones derivadas de la política establecida por el gobierno de Donald Trump hacia Cuba.
Uno de los cambios afecta directamente al sector privado cubano. OFAC eliminó la autorización que permitía a determinadas instituciones bancarias sujetas a la jurisdicción estadounidense abrir y mantener cuentas exclusivamente a nombre de ciudadanos cubanos que fueran empresarios independientes del sector privado para realizar operaciones autorizadas.
A partir del 30 de septiembre, esas instituciones deberán bloquear los fondos y las cuentas que estuvieran amparados por esa autorización, salvo que exista una autorización independiente. Para desbloquearlos será necesaria una licencia específica de OFAC.
Estados Unidos elimina las operaciones financieras U-Turn
Otra de las modificaciones elimina la autorización conocida como “U-Turn”, que permitía a determinadas instituciones financieras estadounidenses procesar transferencias relacionadas con Cuba cuando las operaciones se originaban y terminaban fuera de Estados Unidos y ninguna de las partes involucradas estaba sujeta a la jurisdicción estadounidense.
Desde el 30 de septiembre, esas operaciones ya no podrán ser procesadas bajo esa autorización. Las instituciones financieras estadounidenses únicamente podrán rechazarlas, en lugar de procesarlas conforme al régimen anterior.
OFAC también incorporó restricciones sobre determinadas transacciones financieras directas e indirectas relacionadas con entidades incluidas en la Lista Restringida de Cuba del Departamento de Estado.
Restricciones a viajes profesionales y educativos
Las nuevas disposiciones también modifican las categorías de viajes autorizados a Cuba para personas sujetas a la jurisdicción estadounidense.
OFAC eliminó la autorización que permitía viajar a la isla para organizar o participar en reuniones profesionales y conferencias. Las personas que ya se encontraban en Cuba el 30 de septiembre bajo esa autorización disponen de un periodo limitado para concluir sus actividades y salir del país.
También fue eliminada la autorización general para los viajes educativos grupales conocidos como “pueblo a pueblo” (people-to-people). Sin embargo, existen disposiciones de transición para determinados viajes que ya hubieran generado una transacción relacionada con el viaje —como la compra de un vuelo o la reservación de alojamiento— antes del 30 de septiembre.
Otros intercambios educativos permanecen autorizados bajo condiciones específicas. Entre ellas se encuentra que determinadas actividades se realicen bajo los auspicios de una organización sujeta a la jurisdicción estadounidense y, en ciertos casos, que los viajeros estén acompañados por un representante de la organización patrocinadora.
Una nueva vuelta de tuerca a las relaciones económicas con Cuba
Las medidas representan un nuevo endurecimiento de las restricciones estadounidenses hacia Cuba y afectan mecanismos que habían permitido determinados vínculos financieros y de intercambio con la isla.
El impacto sobre el sector privado es particularmente relevante porque la propia normativa elimina una autorización específica para que empresarios cubanos independientes mantuvieran determinadas cuentas en instituciones bancarias sujetas a la jurisdicción estadounidense. OFAC establece expresamente que esos fondos deberán ser bloqueados salvo que exista una autorización adicional.
De esta manera, aunque las disposiciones forman parte de la política estadounidense dirigida hacia Cuba y sus autoridades, algunas de las medidas tienen efectos directos sobre empresarios privados y sobre determinados canales de intercambio financiero, profesional y educativo.
El alcance de sus consecuencias dependerá de las autorizaciones específicas que permanezcan vigentes y de la manera en que las instituciones financieras y los operadores sujetos a la jurisdicción estadounidense implementen las nuevas reglas.






