Portada: Monero Hernández
(28 DE SEPTIEMBRE, 2026).-Bruno Rodríguez acusó a Washington de intensificar las medidas contra la isla y advirtió sobre sus consecuencias para el suministro de combustible y la población cubana.
El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, denunció ante la Asamblea General de las Naciones Unidas la intensificación de las medidas de presión de Estados Unidos contra la isla y acusó a Washington de utilizar el suministro energético como una herramienta de presión.
Durante su intervención en el 81.º periodo de sesiones de la Asamblea General, Rodríguez sostuvo que desde enero de 2026 se intensificó una política estadounidense que, según afirmó, busca impedir que otros países exporten combustibles a Cuba.
El canciller calificó esta política como parte de una “agresión multidimensional” que, según dijo, se mantiene desde hace casi siete décadas.
“Eso equivale a un bloqueo naval, tipificado en el Derecho Internacional como un acto de guerra”, afirmó.
La caracterización corresponde a la posición del gobierno cubano sobre las nuevas medidas estadounidenses. El discurso oficial cubano sostiene que estas acciones han agravado las dificultades económicas y energéticas de la isla.
Cuba advierte sobre una crisis humanitaria
Rodríguez centró buena parte de su intervención en las consecuencias que, según Cuba, tienen las medidas estadounidenses sobre la población.
El canciller afirmó que más de 7 mil contenedores permanecen detenidos en distintos puertos, incluidos cargamentos de alimentos, medicamentos y dispositivos médicos.
También acusó a Washington de presionar a empresarios extranjeros para retirar sus inversiones de Cuba y a otros gobiernos para cancelar servicios médicos prestados por profesionales cubanos.
El funcionario calificó estas medidas como un “acto de castigo colectivo” y sostuvo que su propósito es provocar una emergencia humanitaria en la isla.
En los últimos meses, Cuba ha enfrentado una crisis energética caracterizada por escasez de combustible y cortes de electricidad. Estados Unidos, por su parte, ha continuado ampliando las sanciones contra empresas y personas vinculadas con el gobierno cubano.
Rodríguez responde a Trump por sus declaraciones sobre Cuba
El discurso del canciller cubano ocurrió pocos días después de la intervención del presidente estadounidense, Donald Trump, ante la misma Asamblea General.
Trump calificó a Cuba como un “Estado fracasado” y afirmó que su gobierno está incrementando la presión sobre la isla.
Rodríguez respondió directamente a esa caracterización desde la tribuna de Naciones Unidas:
“Si así fuera, ¿por qué tuvieron que establecer un bloqueo de combustible, por qué establecieron sanciones secundarias, por qué tienen que amenazar, perseguir y presionar a los Estados?”.
El canciller también advirtió sobre lo que describió como una amenaza de intervención militar estadounidense y afirmó que una acción de ese tipo constituiría un crimen de gran magnitud.
Estas afirmaciones forman parte de la posición expresada por el gobierno cubano ante el actual incremento de las tensiones con Washington.
Cuba condena acciones contra Palestina, Venezuela e Irán
Durante su intervención, Rodríguez también abordó otros conflictos internacionales.
El canciller condenó lo que denominó “el crimen genocida del sionismo contra el pueblo palestino” y cuestionó los ataques contra embarcaciones y las ejecuciones extrajudiciales que, según afirmó, se han registrado en el Caribe y el Pacífico.
Asimismo, rechazó las acciones estadounidenses contra Venezuela e Irán y reafirmó el respaldo cubano a la libre determinación de Puerto Rico.
Rodríguez también expresó solidaridad con Nicaragua y el pueblo saharaui, además de reiterar el respaldo de Cuba al principio de una sola China.
Cuba dice estar dispuesta al diálogo con Washington
Pese al escenario de confrontación, el canciller aseguró que Cuba continúa impulsando transformaciones en su modelo económico y social.
Rodríguez afirmó que La Habana mantiene disposición para dialogar con Washington, siempre que las conversaciones se desarrollen bajo principios de respeto, igualdad soberana y apego al derecho internacional.
El funcionario también defendió el papel de Naciones Unidas frente a las actuales crisis internacionales y llamó a preservar y fortalecer el organismo.
“La ley de la selva no puede ser el futuro de la Humanidad”, concluyó.
La intervención cubana se produjo en un contexto de creciente presión económica y energética sobre la isla y de fuertes diferencias entre La Habana y Washington sobre las causas de la crisis cubana y el alcance de las medidas estadounidenses.






