Portada: El Fisgón
(28 DE SEPTIEMBRE, 2026).-De las 32 mil 144 armas recuperadas en México y enviadas a la ATF para su rastreo durante 2025, 22 mil 817 fueron identificadas como fabricadas o importadas legalmente en Estados Unidos.
Los registros de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) muestran que 71% de las armas recuperadas en México y sometidas a rastreo durante 2025 fueron de origen estadounidense, de acuerdo con los criterios de clasificación de la propia agencia.
El informe, actualizado el 25 de agosto de 2026, señala que las autoridades mexicanas remitieron 32 mil 144 armas para su rastreo. De ese universo, la ATF identificó 22 mil 817 como armas fabricadas en Estados Unidos o fabricadas en otros países e importadas legalmente a territorio estadounidense.
La cifra corresponde únicamente a las armas recuperadas en México que fueron enviadas a la ATF para su rastreo y no al total de armas decomisadas en el país.

Más de 16 mil fueron fabricadas en Estados Unidos
De las 22 mil 817 armas clasificadas como de origen estadounidense, 16 mil 406 —51% del total rastreado— fueron fabricadas en Estados Unidos.
Otras **6 mil 411 armas —19.9% del total— fueron fabricadas en otros países, pero la ATF determinó que habían sido importadas legalmente a Estados Unidos por un distribuidor autorizado.
La ATF utiliza esta clasificación para identificar armas de origen estadounidense. La categoría no implica que todas hayan sido adquiridas originalmente por sus usuarios finales en Estados Unidos ni establece por sí misma cómo llegaron posteriormente a México.

La proporción de armas de origen estadounidense aumentó
Los datos muestran un incremento en la proporción de armas clasificadas como de origen estadounidense durante los últimos años.
En 2022 representaron 65% de las armas rastreadas; en 2023, 67.5%; en 2024, 70%, y en 2025 alcanzaron 71%. La proporción de 2025 es la más alta del periodo reciente y supera ligeramente el 70.7% registrado en 2015.
El número total de armas recuperadas en México y remitidas a la ATF también aumentó. Las 32 mil 144 de 2025 superaron en 20% las 26 mil 759 de 2024 y en 78% las 18 mil 44 registradas en 2015.

Casi 30% no pudo ser clasificado por procedencia
La ATF no pudo determinar el país de procedencia de 9 mil 327 armas, equivalentes a 29% del total rastreado en 2025.
De ese grupo, 4 mil 330 correspondieron a armas identificadas como fabricadas fuera de Estados Unidos pero sin información suficiente sobre un importador estadounidense, mientras que en 4 mil 997 casos no fue posible determinar con claridad el país de origen.
La agencia señala que, en estos casos, no puede determinar si las armas fueron importadas directamente a México, si pasaron legalmente por Estados Unidos o si llegaron desde otro país.

Por ello, la cifra de 71% no permite concluir que el 29% restante no haya pasado por Estados Unidos. Simplemente significa que la información disponible en los registros de rastreo no fue suficiente para clasificarlas como de origen estadounidense.
La ATF advierte sobre los alcances de sus registros
La propia agencia establece una serie de limitaciones para interpretar sus estadísticas. Las armas seleccionadas para rastreo no constituyen una muestra aleatoria y no deben considerarse representativas del universo de todas las armas utilizadas por grupos criminales.
Además, no todas las armas utilizadas en delitos son rastreadas y no todas las armas rastreadas necesariamente fueron utilizadas en un delito. Los registros tienen como objetivo proporcionar pistas para investigaciones y reconstruir la cadena de comercialización de armas específicas.
El informe también señala que las cifras de cada año pueden modificarse posteriormente, debido a que algunas armas recuperadas en un determinado año pueden ser rastreadas o incorporadas al sistema después de la fecha de corte. Los datos de 2025 utilizados en el informe corresponden a una consulta realizada el 27 de marzo de 2026.
El dato aparece en medio del debate sobre seguridad entre México y Estados Unidos
Los registros de la ATF se conocen en un contexto de renovadas declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre la violencia vinculada con los cárteles en México.
Durante su discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas, Trump calificó a México como un centro de violencia de los cárteles y defendió una política más agresiva contra las organizaciones criminales.
Los datos de la ATF aportan una dimensión adicional al debate bilateral: muestran que, entre las armas recuperadas en México que fueron sometidas a rastreo por la agencia estadounidense, siete de cada diez fueron clasificadas como de origen estadounidense.
La estadística, sin embargo, debe leerse dentro de los límites establecidos por la propia ATF y no como una medición del origen de todas las armas que circulan en México.






