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(25 DE SEPTIEMBRE, 2026).-La organización documentó presuntas violaciones de derechos humanos en operaciones migratorias realizadas en Chicago, Minneapolis, Nueva Orleans y Washington durante la administración de Donald Trump.
Amnistía Internacional exigió al gobierno de Estados Unidos la disolución inmediata del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), después de documentar un patrón de presuntas violaciones de derechos humanos durante operaciones migratorias realizadas bajo la administración de Donald Trump.
En un informe publicado el 24 de septiembre, la organización analizó cuatro operativos de aplicación de las leyes migratorias desarrollados en Chicago, Minneapolis-St. Paul, Nueva Orleans y Washington, D.C., en los que participaron ICE, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y otras agencias federales.
El documento, titulado Teníamos silbatos, ellos tenían armas: Violaciones de Derechos Humanos en las operaciones de control migratorio de Estados Unidos y razones para abolir el ICE, sostiene que las violaciones identificadas no constituyen hechos aislados, sino que forman parte de patrones recurrentes en la aplicación de la política migratoria estadounidense.
¿Qué abusos documentó Amnistía?
De acuerdo con la organización, las operaciones analizadas estuvieron acompañadas de detenciones arbitrarias y discriminatorias, acoso, intimidación y uso injustificado de la fuerza.
El informe también señala casos de uso de fuerza letal que, según Amnistía, deberían ser investigados como posibles ejecuciones extrajudiciales; represión de protestas pacíficas; utilización de armas menos letales, como gases lacrimógenos y gas pimienta; vigilancia mediante tecnología de reconocimiento facial y condiciones de detención que la organización considera crueles, inhumanas o degradantes.
Amnistía documentó además casos de detención en incomunicación y posibles actos de desaparición forzada, al señalar que en algunos casos las autoridades se negaron a confirmar si determinadas personas se encontraban bajo custodia o a informar sobre su paradero.

La organización sostiene que agentes federales, en algunos operativos, actuaron con el rostro cubierto, sin identificación visible y en vehículos sin distintivos. También documentó casos en los que personas fueron detenidas después de ser identificadas por agentes como posibles migrantes debido a su raza, color de piel, origen nacional, etnia, idioma, acento o lugar de trabajo.
Amnistía acusa una política migratoria sistemática
Según el informe, las prácticas documentadas no pueden atribuirse únicamente a conductas individuales de agentes, sino que estarían relacionadas con el marco institucional impulsado y ampliado por la administración Trump.
Amnistía sostiene que el gobierno estadounidense ha establecido un sistema de detención y deportación masivas que ha reducido las garantías del debido proceso y dificultado la liberación de personas detenidas por motivos migratorios. La organización también cuestiona el discurso empleado por funcionarios de alto nivel para justificar estas políticas.

Nadia Daar, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Estados Unidos, afirmó que el informe documenta un patrón de violaciones destinado, según la organización, a generar temor entre las comunidades migrantes, solicitantes de asilo y refugiadas.
“Agentes federales enmascarados y armados atacando a personas en las calles con impunidad no hacen que nuestras comunidades sean más seguras: ponen a todo el mundo en peligro”.
Daar sostuvo que ICE no puede ser reformado mediante cambios parciales y que el gobierno estadounidense debe comenzar de nuevo para construir un sistema de control migratorio compatible con las normas internacionales de derechos humanos.
Perfiles raciales y separación de familias
Ana Piquer, directora para las Américas de Amnistía Internacional, señaló que las prácticas de perfilamiento racial, separación familiar y detenciones arbitrarias generan consecuencias que van más allá de las personas directamente detenidas.

La organización documentó temor, angustia psicológica y afectaciones de largo plazo en comunidades migrantes, incluidas niñas y niños que presenciaron detenciones, fueron separados de familiares o tuvieron que asumir nuevas responsabilidades de cuidado.
El informe también sostiene que algunas personas dejaron de acudir al trabajo, escuelas, centros de salud, lugares de culto y citas migratorias debido al temor de ser detenidas.
Comunidades crean redes de protección
Amnistía destacó que, frente a los operativos, comunidades migrantes y organizaciones de apoyo crearon redes de respuesta rápida y ayuda mutua.

Entre las acciones documentadas están las líneas telefónicas para alertar sobre operativos de ICE, patrullajes comunitarios, capacitación sobre derechos constitucionales, observación de operaciones migratorias, distribución de alimentos y suministros, transporte para familias y apoyo para acceder a asistencia legal.
La organización también destacó el papel de quienes documentaron las operaciones mediante fotografías y videos. Según su investigación, ese material permitió en algunos casos contrastar los relatos oficiales sobre determinados incidentes.
Amnistía pide abolir ICE
A partir de sus hallazgos, Amnistía Internacional pidió al gobierno estadounidense proteger el derecho a la protesta y la libertad de expresión y asociación; poner fin a las políticas de detención y deportación masivas que considera crueles y racistas; detener las prácticas de perfilamiento racial; garantizar investigaciones independientes sobre posibles abusos y terminar con la vigilancia mediante tecnologías de reconocimiento facial.
La organización sostiene que estas medidas requieren un cambio institucional y, por ello, plantea abolir ICE y establecer un nuevo sistema de control migratorio que cumpla con las obligaciones internacionales de derechos humanos.






