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(15 DE SEPTIEMBRE, 2026).-La Sociedad Cooperativa Trabajadores de Pascual, productora de Boing, pidió revisar el tratamiento fiscal que reciben las cooperativas ante el impacto del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado a las bebidas saborizadas.
La petición ocurre en el contexto de la discusión del Paquete Económico 2027, entregado por el Gobierno de México al Congreso el pasado 8 de septiembre. La propuesta contempla un aumento de los ingresos tributarios, aunque no plantea un nuevo incremento al IEPS de bebidas saborizadas para 2027.
La cooperativa sostiene que la carga fiscal representa un desafío para su modelo de negocio frente a los grandes conglomerados de la industria de bebidas.
Pascual asegura que ha absorbido parte del IEPS
De acuerdo con la organización, una parte considerable del impacto del impuesto ha sido absorbida mediante sus propios márgenes de utilidad, con el objetivo de evitar trasladarlo directamente al precio que pagan las familias consumidoras.
Sin embargo, Pascual advierte que mantener esta estrategia representa una presión para sus finanzas.
“Mientras tanto, la carga que representa el IEPS para nuestra cooperativa continúa creciendo, absorbida en su mayor parte por nuestros propios márgenes para no trasladarla a las familias mexicanas que consumen nuestros productos”, señaló la organización.
El planteamiento forma parte de una solicitud más amplia para establecer un trato fiscal diferenciado para las sociedades cooperativas, de acuerdo con la naturaleza de este modelo empresarial.
Néctasis y reformulación de productos
Desde noviembre de 2025, la Cooperativa Pascual ha señalado las repercusiones que el cambio en el esquema del IEPS ha tenido sobre sus operaciones.

Como parte de su estrategia de adaptación, la empresa lanzó Néctasis, una bebida elaborada con fruta natural y sin azúcar añadida, además de desarrollar nuevas presentaciones para cooperativas escolares.
La organización también informó sobre la reformulación de productos de su línea Boing y aseguró que las nuevas presentaciones destinadas al sector escolar no contienen edulcorantes artificiales.
Según Pascual, estas acciones representaron una inversión superior a 57 millones de pesos.
La empresa sostiene que con estas medidas cumplió de manera anticipada y voluntaria con el objetivo sanitario asociado a la política fiscal.

¿Qué pide la Cooperativa Pascual?
La organización entregó a las autoridades una propuesta técnica y jurídica sustentada, según su propia explicación, en los artículos 25 y 31 de la Constitución.
Pascual afirma que su propuesta no busca privilegios ni exenciones fiscales, sino un mecanismo de trato diferenciado que considere las características del cooperativismo mexicano frente a las sociedades privadas con fines lucrativos.
La cooperativa también ha manifestado su disposición a dialogar con el Gobierno de México, aunque asegura que hasta ahora no ha recibido una respuesta concreta a sus planteamientos.

Por ello, hizo un llamado a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), la Secretaría de Salud y el Congreso de la Unión para reabrir el diálogo sobre el tratamiento fiscal de las cooperativas.
La organización sostiene que alrededor de 4 mil 500 familias dependen directamente de esta fuente de trabajo y plantea que una revisión del esquema permitiría proteger el empleo, al campo nacional y la disponibilidad de opciones que considera saludables y accesibles.
El contexto del IEPS
El cambio más relevante en las cuotas para bebidas saborizadas entró en vigor en 2026. De acuerdo con el Diario Oficial de la Federación, se estableció una cuota de 3.0818 pesos por litro para bebidas con azúcares añadidos y de 1.50 pesos por litro para aquellas con edulcorantes añadidos.
Para 2027, la discusión fiscal se desarrolla dentro del Paquete Económico presentado por Hacienda, que prevé mayores ingresos tributarios sin crear nuevos impuestos.






