Portada: El Fisgón
(10 DE SEPTIEMBRE, 2026).-Beijing defendió el derecho de los países latinoamericanos a elegir sus socios internacionales, en respuesta a las críticas de Marco Rubio a la presencia china en la región.
China respondió a las críticas del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, sobre la creciente presencia de Beijing en América Latina y afirmó que el hemisferio occidental no es el “patio trasero” de ninguna potencia.
A través de publicaciones difundidas por su embajada en Perú, el gobierno chino defendió el derecho soberano de los países latinoamericanos a elegir libremente a sus socios internacionales.
La representación diplomática sostuvo que la cooperación de China con la región se basa en el respeto a la soberanía, los beneficios mutuos y la búsqueda de ganancias compartidas.
China rechaza presiones para elegir entre potencias
La Embajada de China en Perú afirmó que Beijing no exige a los gobiernos latinoamericanos tomar partido por alguna potencia ni condiciona su cooperación a determinadas posiciones políticas.
También sostuvo que sus vínculos con América Latina no están dirigidos contra terceros y que, por esa razón, tampoco deberían estar sujetos a la intervención de otros países.
“La cooperación entre China y América Latina no está dirigida contra terceros y tampoco debe estar sujeta a interferencias de terceros”, señaló la representación diplomática.
Beijing añadió que la relación con los países de la región continuará profundizándose independientemente de los cambios políticos y del escenario internacional.
Rubio cuestiona la presencia china en América Latina
La respuesta china se produjo durante la gira de Rubio por Colombia, Ecuador y Perú, en la que el secretario de Estado estadounidense impulsó una mayor cooperación regional en materia de seguridad y cuestionó la influencia de Beijing.
Antes de su llegada a Perú, Rubio publicó una columna en medios de Colombia, Ecuador y Perú en la que presentó a Estados Unidos como una alternativa frente a la creciente presencia de actores externos, con críticas específicas a proyectos respaldados por China.
Rubio cuestionó particularmente la transparencia de algunos proyectos vinculados con el Partido Comunista de China y advirtió sobre posibles riesgos para la seguridad de los datos.
La disputa también se desarrolla en un contexto de creciente competencia económica y estratégica entre Washington y Beijing por su influencia en América Latina.
Una disputa que trasciende el comercio
El intercambio entre Washington y Beijing ocurre mientras Estados Unidos busca reforzar sus vínculos de seguridad con gobiernos de la región.
Durante su gira, Rubio promovió acuerdos y cooperación en materia de seguridad, narcotráfico, migración y comercio. Perú, además, anunció su incorporación al “Escudo de las Américas”, una coalición impulsada por Estados Unidos para combatir a organizaciones criminales transnacionales.
La respuesta de China coloca la discusión en otro terreno: el derecho de los países latinoamericanos a definir sus relaciones económicas, políticas y estratégicas sin verse obligados a elegir entre Washington y Beijing.
El intercambio evidencia así una disputa cada vez más abierta por la influencia en América Latina, en la que seguridad, comercio, infraestructura y acceso a recursos estratégicos forman parte de una misma competencia geopolítica.






