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(02 DE AGOSTO, 2026).-Este martes, el gobierno del Perú acaba de anunciar su decisión de romper relaciones diplomáticas con la República Islámica de Irán. El gobierno de la ultraderechista Keiko Fujimori, (por cierto, hija de Alberto Fujimori, denunciado, procesado y condenado por graves violaciones a los derechos humanos cometidas durante su gobierno en Perú) argumenta, entre otras razones, su preocupación por la situación de los derechos humanos en Irán, las restricciones al tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz y lo que considera obstáculos al trabajo del Organismo Internacional de Energía Atómica.
Otro de los argumentos del gobierno de Perú está relacionado con las restricciones al comercio internacional a través del estrecho de Ormuz, que, de acuerdo con la Cancillería, se mantienen desde marzo de 2026.
La Cancillería también advirtió sobre las posibles repercusiones de la situación en los precios de hidrocarburos y la estabilidad de las cadenas globales de suministro energético.
Lima acusa a Irán de obstruir al OIEA
El Gobierno peruano también expresó su rechazo a lo que calificó como una obstrucción de Irán a las labores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
Según el comunicado, las autoridades iraníes han negado en diferentes ocasiones el acceso de inspectores a instalaciones nucleares, lo que, de acuerdo con Lima, dificulta las labores de verificación necesarias para evitar la producción de armas nucleares.
Perú también acusó a Irán de incitar a la violencia y contribuir a la escalada de los conflictos en Medio Oriente.
Pese a este anuncio, la Cancillería peruana precisó que los vínculos consulares se mantienen para proteger a los nacionales de cada Estado y atender las funciones previstas en la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares de 1963.
Con esta decisión, el gobierno de Keiko Fujimori formaliza un nuevo posicionamiento de Perú frente al conflicto en Medio Oriente y las relaciones con Teherán.






