Portada: El Fisgón
(02 DE SEPTIEMBRE, 2026).-Un escándalo sacude a EE. UU.: congresistas e inspectores federales indagan por qué la DEA prefirió perseguir distribuidores antes que frenar cargamentos mortales de opioides.
¿Hasta qué punto una agencia antidrogas puede permitir que una sustancia letal circule libremente para atrapar a los jefes de un cártel? Esa es la pregunta que tiene a la DEA bajo investigación en el Congreso de Estados Unidos.
La táctica secreta al descubierto
Revelaciones de The Associated Press e informantes internos expusieron que entre 2023 y 2025, la DEA vigiló desde helicópteros y vehículos grandes cargamentos de fentanilo en Nuevo México sin incautarlos de inmediato.
La flexibilización de los protocolos del Departamento de Justicia en 2024 permitió a los agentes dejar “caminar” la droga con el argumento de fortalecer investigaciones mayores. Sin embargo, la medida provocó indignación:
- Mochilas con 100 mil pastillas circulaban libremente por hoteles de Albuquerque bajo vigilancia federal.
- En mayo de 2025 se decomisaron 3 millones de pastillas, pero denunciantes aseguran que miles de dosis mortales pudieron haberse retirado del mercado meses antes.
Investigación a escala nacional
El presidente del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, James Comer, exigió explicaciones al secretario de Justicia, Todd Blanche. Al mismo tiempo, el fiscal general de Nuevo México, Raúl Torrez, demandó a la Federación, mientras el Inspector General del DOJ realiza una auditoría a nivel nacional.
El administrador de la DEA, Terry Cole, defiende que la estrategia busca desmantelar organizaciones complejas; sin embargo, el debate ético y legal ya está en los tribunales y el Capitolio.






