Portada: El Fisgón
(25 DE AGOSTO, 2026).-El presidente cubano cuestionó las sanciones de Estados Unidos y afirmó que buscan presionar a la población para debilitar al gobierno de La Habana.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, cuestionó la política de bloqueo económico y comercial que Estados Unidos mantiene contra la isla desde hace más de seis décadas y sostuvo que Washington busca debilitar al gobierno cubano mediante la presión económica sobre la población.
Durante una entrevista con el diario brasileño Folha de S.Paulo, el mandatario cuestionó las razones por las que Estados Unidos mantiene las medidas contra Cuba pese a los señalamientos de Washington sobre la supuesta ineficiencia del sistema cubano.
“¿Por qué, si somos tan ‘ineficientes’, nos bloquean?”, planteó Díaz-Canel.
El presidente cubano argumentó que las propias políticas de presión estadounidenses evidencian, desde su perspectiva, una preocupación por el modelo político y social de la isla.
Díaz-Canel sostuvo que las medidas coercitivas tienen como propósito obstaculizar el desarrollo económico de Cuba y erosionar un sistema basado, según su gobierno, en principios de justicia social.
También afirmó que, pese a las restricciones, Cuba ha conseguido resolver algunos problemas sociales que, a su juicio, continúan sin solución en Estados Unidos.
Díaz-Canel acusa a Trump de endurecer la presión contra Cuba
El gobierno cubano acusa a la administración de Donald Trump de haber reforzado las medidas de presión desde el inicio de su segundo mandato, en enero de 2025.
La política estadounidense incluye restricciones económicas y comerciales que, de acuerdo con La Habana, tienen efectos que trascienden las relaciones bilaterales y afectan operaciones de empresas y terceros países.
El gobierno de Trump ha planteado como objetivo reducir las fuentes de ingresos de las autoridades cubanas y ha incrementado la presión sobre el suministro de combustibles, un recurso estratégico para la economía y los servicios públicos de la isla.
La Habana sostiene que estas medidas forman parte de una estrategia de “asfixia económica” destinada a deteriorar las condiciones internas y aumentar la presión sobre el gobierno cubano.
Combustible, electricidad y servicios básicos bajo presión
Díaz-Canel advirtió que las restricciones tienen consecuencias sobre sectores esenciales de la vida cotidiana en Cuba.
Entre los ámbitos que, según el gobierno cubano, se ven afectados se encuentran el abastecimiento de combustible, la generación eléctrica, la salud, la educación, el transporte, la alimentación y el turismo.
Estas áreas dependen, en distinta medida, de la disponibilidad de recursos y de las posibilidades de importación.
El gobierno cubano también ha denunciado amenazas de Washington y cuestionado la posibilidad de que Estados Unidos recurra incluso a la fuerza para intentar provocar un cambio de régimen.
En este contexto, Díaz-Canel defendió la capacidad de resistencia de la isla y rechazó que las dificultades económicas puedan utilizarse como prueba suficiente para descalificar el modelo cubano.
El enfrentamiento entre Washington y La Habana continúa marcado por una política de presión económica de larga duración, mientras el gobierno cubano sostiene que el bloqueo constituye uno de los principales obstáculos para su recuperación y desarrollo.






