Portada: El Fisgón
(17 DE AGOSTO, 2026).-Mientras Colombia enfrenta las consecuencias del terremoto de 7.4, el gobierno de Abelardo de la Espriella es cuestionado por la ayuda internacional recibida y sus acuerdos militares con EU.
El gobierno del presidente colombiano Abelardo de la Espriella enfrenta cuestionamientos por sus decisiones en materia de cooperación internacional y seguridad mientras el país continúa atendiendo la emergencia provocada por el terremoto de magnitud 7.4 registrado el 10 de agosto.
El sismo dejó, según el último reporte citado de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, 294 personas fallecidas, 3 mil 935 heridas y 320 desaparecidas. Además, se contabilizaron 353 personas rescatadas.
El desastre afectó a 15 de los 32 departamentos de Colombia y 448 municipios. La cifra de familias afectadas asciende a 54 mil 008, mientras que la población damnificada suma 115 mil 461 personas.
Las labores de emergencia se concentran ahora en la remoción de escombros, principalmente en los centros urbanos de Cali y Pereira, donde también se registró un elevado número de víctimas.
Colombia limita los equipos internacionales de rescate
Ante la emergencia, el gobierno colombiano autorizó el ingreso de grupos internacionales de búsqueda y rescate procedentes de Estados Unidos, El Salvador, Ecuador e Israel.
El director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, David Tamayo, explicó que los equipos fueron convocados desde el momento del terremoto y que cuentan con certificaciones y estándares internacionales.
De acuerdo con el funcionario, se trata de equipos autónomos que no requieren recursos adicionales de las administraciones municipales.
La decisión generó cuestionamientos, particularmente después de que México ofreciera enviar rescatistas de la Secretaría de la Defensa Nacional y el gobierno colombiano no aceptara esa brigada. México, sin embargo, entregó 58.5 toneladas de ayuda.
Los Topos Tlatelolco también informaron que no se encontraban desplegados en Colombia.
En contraste, los Topos Azteca llegaron al país después de participar durante semanas en labores voluntarias de atención tras el terremoto que afectó a Venezuela el pasado 24 de junio.
Llegada de rescatistas israelíes provoca debate político
Entre los equipos internacionales que llegaron a Colombia se encuentra una delegación de 82 integrantes de las Fuerzas de Defensa de Israel, entre ingenieros, rescatistas y especialistas médicos. El grupo arribó a Cali para participar en las labores de asistencia.
El contingente inició sus actividades en el Hospital Universitario del Valle, donde evaluó daños y coordinó acciones con autoridades locales, personal sanitario, bomberos, la Cruz Roja y representantes de la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud.
La presencia de los efectivos israelíes provocó un intercambio público entre el expresidente Gustavo Petro y Roni Kaplan, portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel y líder del grupo de rescate.
Petro cuestionó si se trataba realmente de ayuda humanitaria y señaló que Colombia necesitaba principalmente personal médico, medicamentos y rescatistas civiles.
Kaplan respondió que los integrantes de la delegación son “soldados de Paz” y sostuvo que Israel actúa conforme al Derecho Internacional Humanitario.
Petro cuestiona presencia israelí
El expresidente Gustavo Petro también cuestionó la presencia de equipos israelíes en territorio colombiano y sostuvo que la cooperación podría convertirse en una invasión si no cuenta con las autorizaciones correspondientes.
En otra publicación, Petro afirmó que en Pereira un edificio habría sido ocupado por israelíes armados y acusó la existencia de intervenciones telefónicas contra ciudadanos colombianos. También vinculó incendios forestales en distintas regiones del país con una supuesta estrategia para generar una atmósfera de catástrofe.
Estas afirmaciones deben presentarse como declaraciones de Petro y no como hechos confirmados, debido a que el material proporcionado no incluye evidencia independiente que las sustente.
El acercamiento entre De la Espriella e Israel
La polémica ocurre paralelamente al acercamiento entre el gobierno de De la Espriella y el gobierno israelí encabezado por Benjamín Netanyahu.
El presidente colombiano informó que sostuvo una conversación telefónica con Netanyahu, a quien describió como una conversación “muy cálida y enriquecedora”. También agradeció al mandatario israelí por la ayuda humanitaria y el envío de los equipos de rescate.
Netanyahu calificó la conversación como el inicio de una nueva etapa en las relaciones entre ambos países y afirmó que “lo mejor está por venir”.
El acercamiento forma parte del giro anunciado por De la Espriella antes de asumir la Presidencia. En julio, su equipo confirmó que buscaría restablecer la relación con Israel y trasladar la embajada colombiana de Tel Aviv a Jerusalén.
El expresidente Gustavo Petro había roto las relaciones diplomáticas con Israel en mayo de 2024.
Posteriormente, el nuevo gobierno colombiano también reconoció la soberanía israelí sobre los Altos del Golán, según reportes publicados esta semana.
Colombia autoriza operaciones militares conjuntas con Estados Unidos
En paralelo con la emergencia, el gobierno de De la Espriella enfrenta cuestionamientos por la autorización de operaciones militares conjuntas con Estados Unidos para combatir el llamado narcoterrorismo.
El anuncio fue realizado por el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, durante la reunión del denominado Escudo de las Américas, celebrada en Panamá los días 11 y 12 de agosto.
Según Hegseth, De la Espriella habría solicitado al Departamento de Defensa estadounidense participar en la lucha de Colombia contra organizaciones consideradas terroristas y sus redes.
El gobierno colombiano también formalizó su incorporación a la Coalición de las Américas contra los Cárteles, convirtiéndose en el miembro número 19 de la alianza impulsada por Washington. La iniciativa contempla cooperación y coordinación en materia de seguridad y combate al narcotráfico.
Oposición cuestiona presencia militar extranjera
La decisión provocó críticas de congresistas del Pacto Histórico, quienes sostienen que la presencia de tropas extranjeras en Colombia requiere autorización del Congreso.
El debate se centra también en la falta de detalles públicos sobre el alcance de las operaciones anunciadas por Washington. Hasta ahora, los reportes disponibles señalan que no se han explicado de manera detallada aspectos como el mando, las responsabilidades o la eventual presencia de tropas, buques o aeronaves estadounidenses.
Así, mientras Colombia continúa con la remoción de escombros y la atención de miles de damnificados, el gobierno de Abelardo de la Espriella enfrenta un debate político sobre el papel de la cooperación extranjera, el acercamiento con Israel y Estados Unidos y los límites de la presencia militar extranjera en territorio colombiano.






