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(13 DE AGOSTO, 2026).-El DHS busca adquirir guantes capaces de emitir descargas eléctricas para agentes de ICE; organizaciones migrantes cuestionan su posible uso durante los operativos.
El gobierno de Donald Trump planea destinar hasta 20 millones de dólares a la adquisición de guantes capaces de emitir descargas eléctricas para agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
La compra contempla los denominados guantes CTG-5, cuyo diseño incorpora electrodos conductores en la palma. De acuerdo con la información proporcionada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), los dispositivos producen pulsos eléctricos al entrar en contacto directo con la piel y ser activados.
Los guantes no funcionan a través de la ropa y la adquisición podría concretarse hacia finales de marzo de 2027.

DHS presenta los guantes como herramienta de “desescalada”
El DHS sostiene que los guantes serían utilizados como una herramienta de “desescalada” para ayudar a los agentes a controlar determinadas situaciones durante los arrestos sin recurrir a otras formas de fuerza.
La dependencia señala que ICE evalúa las necesidades de sus agentes para proporcionarles equipo que les permita realizar detenciones y deportaciones de personas migrantes con antecedentes penales de manera segura.
Sin embargo, la posible adquisición ocurre en medio de cuestionamientos sobre las operaciones de ICE y el uso de la fuerza durante los operativos migratorios.
Organizaciones migrantes cuestionan la compra
La National Day Laborer Organizing Network (NDLON) criticó la iniciativa y acusó a la administración Trump de ampliar las capacidades para ejercer violencia contra trabajadores migrantes.
Su director, Jorge Torres, incluso planteó la desaparición de ICE y advirtió sobre el riesgo de que herramientas de este tipo permitan ejercer violencia de manera discreta.
Para las organizaciones civiles críticas de la medida, la incorporación de nuevos dispositivos capaces de provocar dolor puede incrementar la capacidad coercitiva de los agentes durante las operaciones migratorias.
La compra ocurre tras varios incidentes mortales
La polémica se produce después de varios episodios mortales relacionados con agentes migratorios.
Entre los casos mencionados se encuentran los de Lorenzo Salgado Araujo, mexicano, y Johan Durán, colombiano, quienes murieron por disparos durante incidentes ocurridos después de controles de tránsito en Texas y Maine, respectivamente.
A estos hechos se sumaron las protestas registradas a principios de 2026 tras la muerte de Renee Nicole Good, de 37 años, quien recibió disparos de un agente federal el 7 de enero, y de Alex Pretti, enfermero de 37 años, de 37 años, fallecido el 24 de enero durante un enfrentamiento con agentes de inmigración.
En este contexto, la posible adquisición de los guantes CTG-5 abre un nuevo debate sobre las facultades y el uso de la fuerza por parte de ICE.
Mientras el gobierno estadounidense presenta el dispositivo como una herramienta destinada a reducir la confrontación, organizaciones civiles advierten que su incorporación podría ampliar la capacidad coercitiva de los agentes durante los operativos migratorios.






