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(16 de julio, 2026).- Marco Rubio afirmó que Estados Unidos ha ignorado durante décadas la violencia atribuida a sectores de izquierda y anunció una nueva etapa en la estrategia antiterrorista, aunque no presentó pruebas específicas ni detalló nuevas medidas.
La administración del presidente Donald Trump incorporó el concepto de “terrorismo de extrema izquierda” como uno de los nuevos ejes de su agenda de seguridad nacional. El anuncio fue realizado por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien sostuvo que la violencia atribuida a grupos de izquierda ha sido ignorada durante décadas dentro de la política antiterrorista estadounidense.

Durante un acto celebrado en el Departamento de Estado, Rubio afirmó que existe un supuesto “punto ciego” en la estrategia de seguridad de Estados Unidos al no considerar con la misma atención las expresiones violentas vinculadas con movimientos de izquierda.

“Durante demasiado tiempo nuestra doctrina antiterrorista ha tenido un punto ciego cuando se trata de la violencia extremista proveniente de la izquierda política”, declaró.
Rubio aseguró que gobiernos, universidades, centros de investigación y medios de comunicación han minimizado esta amenaza y sostuvo que el reconocimiento del llamado “terrorismo de extrema izquierda” había sido impulsado principalmente por sectores conservadores.
No obstante, durante su intervención no presentó pruebas específicas que respaldaran sus afirmaciones sobre el supuesto incremento de ataques o planes violentos atribuidos a estos grupos.

Rubio endurece su discurso contra la izquierda
El secretario de Estado también utilizó un discurso político para cuestionar a distintas corrientes ideológicas.
Agrupó dentro de la categoría de “izquierda radical” a movimientos anticapitalistas, antiimperialistas, comunistas, marxistas y anarquistas, a los que describió como expresiones de un mismo fenómeno orientado —según sus palabras— a destruir instituciones y rechazar los valores de la civilización occidental.
Rubio afirmó que algunos de estos sectores consideran infraestructura estratégica como oleoductos, laboratorios, redes eléctricas y sistemas ferroviarios como objetivos simbólicos.
Asimismo, rechazó el comunismo como modelo político y sostuvo que busca construir sociedades sin creatividad, religión, ambición ni valores tradicionales.
Señala una supuesta tolerancia hacia la violencia
Durante su mensaje, Rubio acusó a sectores políticos, académicos y sociales de justificar o minimizar actos violentos cuando estos estarían relacionados con causas de izquierda.
El funcionario defendió el endurecimiento de la política antiterrorista bajo el argumento de que la principal responsabilidad del Estado es garantizar la seguridad de la población.

Horas antes del anuncio, el Departamento de Estado había adelantado que presentaría nuevas acciones para enfrentar lo que calificó como una amenaza insuficientemente atendida.
Aún no se anuncian medidas concretas
Hasta el momento, el Departamento de Estado no ha informado cuáles serán las acciones específicas derivadas de esta nueva estrategia ni ha precisado qué organizaciones podrían ser consideradas dentro de la categoría de “terrorismo de extrema izquierda”.

El anuncio forma parte de una tendencia de la administración Trump de incorporar conceptos de seguridad nacional al debate político interno, ampliando el uso del término terrorismo dentro de su discurso sobre adversarios ideológicos.






