Portada: Ilustrativo
(16 de julio, 2026).- Un reporte de CBS News señala que funcionarios del Pentágono evaluaron distintos escenarios de acción militar contra Cuba, aunque las fuentes afirman que no existe una decisión del presidente Donald Trump para llevar a cabo una intervención.
El Departamento de Defensa de Estados Unidos ha evaluado distintos escenarios para una eventual acción militar contra Cuba, entre ellos un posible asalto aéreo con participación de miles de soldados, de acuerdo con un reporte publicado por CBS News, que cita a funcionarios con conocimiento directo de las conversaciones.


Según el medio estadounidense, las fuentes consultadas solicitaron permanecer en el anonimato debido a que las discusiones están relacionadas con asuntos de seguridad nacional.
No obstante, las mismas fuentes subrayaron que estas evaluaciones no significan que el presidente Donald Trump o el Pentágono hayan decidido ejecutar una operación militar contra la isla.

Reporte describe escenarios de contingencia
De acuerdo con CBS News, uno de los escenarios analizados contempla una operación aérea encabezada por las Fuerzas Armadas estadounidenses.
Sin embargo, las fuentes señalaron que cualquier intervención enfrentaría importantes desafíos logísticos y estratégicos, debido a que parte de las capacidades militares de Estados Unidos permanecen comprometidas en otros escenarios internacionales.
Washington mantiene discurso diplomático
Mientras continúan estas evaluaciones internas, el secretario de Estado, Marco Rubio, ha reiterado que la política oficial de Washington sigue privilegiando una salida diplomática para impulsar cambios políticos y económicos en Cuba.

En una declaración emitida el 11 de julio, Rubio afirmó que el gobierno cubano continúa rechazando las reformas y acusó a las autoridades de mantener un modelo político sustentado en una “ideología marxista moralmente corrupta”.
Estados Unidos endurece sanciones
Como parte de su estrategia hacia La Habana, el Departamento de Estado anunció el fortalecimiento de las sanciones financieras dirigidas contra entidades estatales cubanas.
Washington sostiene que dichas organizaciones canalizan recursos hacia el gobierno cubano y grupos señalados por Estados Unidos de participar en tareas de represión interna.
Las nuevas medidas forman parte de la estrategia de presión económica impulsada por la administración estadounidense mientras insiste en promover reformas políticas y económicas en la isla.






