Portada: Monero Rapé
(13 de julio, 2026).- Un análisis sobre la dirigencia de Somos MX sostiene que el nuevo partido carece de bases territoriales y concentra perfiles provenientes de medios de comunicación, exfuncionarios y comentaristas, lo que abre el debate sobre la creciente mediatización de la política mexicana.
¿Somos MX es un partido de medios? Un análisis de su estructura política
El reciente registro de Somos MX como partido político nacional ha abierto un debate sobre la naturaleza de su estructura interna. Más allá de su declaración de principios, una revisión de su dirigencia permite plantear una hipótesis: el partido parece articularse más alrededor del capital mediático de sus integrantes que de organizaciones sociales o liderazgos territoriales.
El análisis propone observar al partido desde la teoría de la comunicación política y preguntarse si, en lugar de representar sectores sociales tradicionales, funciona como una red de figuras vinculadas a medios de comunicación.

De los partidos de masas a la política mediática
Durante décadas, los partidos mexicanos se estructuraron mediante organizaciones sociales, sindicatos, corrientes internas o liderazgos regionales.
El PRI se organizó por sectores; el PAN mediante procesos internos y grupos políticos; el PRD alrededor de corrientes; Morena, en buena medida, mediante liderazgos electorales y territoriales.
El texto sostiene que Somos MX rompe con ese modelo.
En lugar de construir una base territorial, reúne perfiles provenientes principalmente de tres grupos:
- exintegrantes del Poder Judicial;
- exfuncionarios del INE;
- exdirigentes del PRD.
A ellos se suman periodistas, analistas, académicos y comentaristas con presencia constante en medios.
La teoría del “paralelismo político”
Para explicar este fenómeno, el análisis retoma las propuestas de Daniel Hallin y Paolo Mancini sobre los sistemas mediáticos.
Su concepto de paralelismo político plantea que los medios reflejan las divisiones políticas de una sociedad y pueden convertirse en actores que influyen directamente en la competencia política.
El autor sostiene que esa evolución se ha profundizado en las últimas décadas, hasta el punto de que el capital mediático puede sustituir al liderazgo territorial como principal recurso de construcción partidista.
¿Qué medios aparecen en la dirigencia?
El ejercicio identifica colaboradores o participantes de diversos medios dentro de la estructura partidista.
Entre ellos menciona:
- El Universal
- Este País
- Aristegui Noticias
- Nexos
- TV Azteca
- Siempre
- Animal Político
- Aurora
- El Economista
- El Heraldo
- El País México
- Proceso
- LatinUS
- Radio Fórmula
- Reforma
- Letras Libres
- entre otros.
El texto aclara que ello no implica necesariamente que esos medios representen institucionalmente al partido, sino que existe una coincidencia entre trayectorias mediáticas y participación política.
El caso de TV Azteca y Grupo Salinas
Uno de los apartados centra la atención en perfiles vinculados directamente a empresas de Ricardo Salinas Pliego.
El análisis señala que integrantes relacionados con TV Azteca, la Universidad de la Libertad y Kybernus ocupan posiciones dentro de la estructura partidista.
A partir de ello, plantea como hipótesis que podría existir una relación distinta respecto de otros colaboradores mediáticos, ya que algunos de esos perfiles dependen laboralmente del grupo empresarial y no únicamente de su presencia pública.
El texto subraya que se trata de una interpretación del autor y no de un hecho demostrado.
¿Podría convertirse en una plataforma presidencial?
La parte final desarrolla una hipótesis adicional.
Tomando como referencia casos internacionales como el de Silvio Berlusconi en Italia, el autor plantea la posibilidad de que un empresario de medios pueda utilizar una estructura partidista como plataforma política.
No sostiene que ello vaya a ocurrir, sino que considera que esa posibilidad merece observarse conforme avance la consolidación del partido y se acerquen los procesos electorales de 2027 y 2030.
Una política cada vez más mediática
El análisis concluye que Somos MX representa un fenómeno distinto al de los partidos tradicionales.
Su principal fortaleza sería la presencia mediática de sus integrantes más que la existencia de organizaciones sociales o estructuras territoriales.
A juicio del autor, ello abre interrogantes sobre el futuro de la representación política en México y sobre el peso que los medios de comunicación pueden tener en la conformación de nuevos proyectos partidistas.






