Portada: Monero Jerge
(19 de junio, 2026).- El primer ministro de Israel afirmó que las tropas permanecerán en zonas ocupadas del sur libanés mientras exista riesgo para su seguridad, en medio de nuevos ataques contra Hezbolá y presión internacional.
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, aseguró que las fuerzas israelíes mantendrán su presencia en las zonas ocupadas del sur de Líbano por tiempo indefinido, al considerar que esa franja es necesaria para garantizar la seguridad de las comunidades cercanas a la frontera.
El anuncio se produjo tras una nueva serie de ataques israelíes contra posiciones atribuidas al movimiento chiita Hezbolá, en respuesta a una acción que habría provocado bajas entre soldados israelíes.

Intensificación de ataques en la frontera con Líbano
De acuerdo con Netanyahu, las operaciones militares alcanzaron más de 80 objetivos vinculados con Hezbolá y dejaron decenas de combatientes muertos.
El mandatario afirmó que Israel responderá con firmeza a cualquier agresión contra su territorio o sus fuerzas armadas.
“Israel no permitirá ataques contra sus soldados ni contra sus ciudadanos”, declaró.
Las Fuerzas de Defensa de Israel confirmaron además nuevos bombardeos durante la madrugada contra objetivos identificados como pertenecientes a Hezbolá.
“Franja de seguridad” bajo control israelí
Netanyahu reiteró que la llamada “franja de seguridad” en el sur libanés seguirá bajo control israelí mientras las autoridades consideren que persiste el riesgo para las poblaciones del norte de Israel.
La ofensiva ha sido justificada por el gobierno israelí como una medida para impedir futuras agresiones de Hezbolá y asegurar la frontera.
Sin embargo, las operaciones han generado fuertes críticas internacionales por su impacto en la población civil, incluyendo destrucción de infraestructura, viviendas y desplazamientos masivos hacia otras regiones del Líbano, incluida Beirut.
Tensiones diplomáticas con Estados Unidos
Las acciones militares también han incrementado la fricción entre Israel y Estados Unidos, que recientemente impulsó un memorando de entendimiento con Irán orientado a reducir las hostilidades en Medio Oriente.

El presidente Donald Trump ha expresado desacuerdo con los métodos militares israelíes en Líbano y ha cuestionado los ataques sobre áreas residenciales, advirtiendo sobre sus consecuencias humanitarias.
Durante una conferencia junto al emir de Catar, Tamim bin Hamad Al Thani, Trump criticó los bombardeos en zonas civiles.
Llamados a la moderación desde Washington
A estas posturas se sumó el vicepresidente estadounidense, J. D. Vance, quien pidió a Israel respaldar los esfuerzos diplomáticos para alcanzar una paz duradera en la región.
Vance reconoció el derecho de Israel a la legítima defensa, pero subrayó que las operaciones militares deben ajustarse a los límites del proceso de negociación impulsado por Washington.
Las diferencias reflejan un escenario de creciente tensión entre el gobierno de Netanyahu y la administración estadounidense en torno al manejo del conflicto en Medio Oriente.






