Portada: Monero Hernández
(11 de junio, 2026).- Desde garantías legales hasta obras de infraestructura, así se preparó México tras ser elegido sede de la Copa Mundial que comparte con Estados Unidos y Canadá.
Ciudad de México.— Este 13 de junio se cumplen ocho años desde que la FIFA confirmó a México como una de las sedes de la Copa Mundial de Futbol 2026, una decisión que convirtió al país en el primero en albergar tres ediciones del torneo más importante del futbol.
La designación fue anunciada el 13 de junio de 2018 y estuvo acompañada de una serie de compromisos jurídicos, administrativos y de infraestructura que marcaron la preparación del país para el Mundial que comparte con Estados Unidos y Canadá.
El respaldo del gobierno de Peña Nieto
Meses antes de que la FIFA oficializara la candidatura de Norteamérica, el gobierno del entonces presidente Enrique Peña Nieto ya había formalizado su respaldo mediante la denominada Garantía Gubernamental.
El documento fue entregado el 16 de febrero de 2018 por el entonces secretario de Gobernación, Alfonso Navarrete Prida, y contenía los compromisos exigidos por la FIFA para la organización del torneo.
México aceptó las condiciones planteadas por el organismo internacional y garantizó que los acuerdos permanecerían vigentes independientemente de futuros cambios de gobierno.
Compromisos vinculantes más allá de los sexenios
Uno de los aspectos más relevantes de las garantías fue el compromiso de mantener su vigencia sin importar modificaciones legislativas o cambios en la administración federal.
El Estado mexicano estableció que las obligaciones adquiridas con la FIFA tendrían carácter vinculante y podrían requerir adecuaciones legales o reglamentarias para su cumplimiento.
Este punto resultó particularmente relevante debido a que la elección presidencial de 2018 ocurriría apenas unas semanas después de la designación mundialista.
FIFA calificó positivamente a México
Durante el proceso de evaluación, la FIFA otorgó una amplia ventaja a la candidatura conjunta de México, Estados Unidos y Canadá frente a la propuesta de Marruecos.
El informe destacó el cumplimiento de las garantías por parte de México, mientras que otros integrantes de la candidatura registraron observaciones en algunos apartados.
La evaluación fue uno de los factores que contribuyó a consolidar la propuesta norteamericana como favorita para albergar el torneo.
Estadios y obras para recibir el Mundial
Tras la designación comenzaron diversos proyectos para adecuar las tres ciudades mexicanas que recibirían partidos: Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara.
El Estadio Azteca —denominado oficialmente Estadio Ciudad de México durante el torneo— fue sometido a una remodelación integral que incluyó mejoras tecnológicas, nuevas zonas de hospitalidad, conectividad y modernización de espacios para medios de comunicación.
También se realizaron adecuaciones en el Estadio BBVA de Monterrey y el Estadio Akron de Guadalajara.
Inversión en movilidad y transporte
Además de los recintos deportivos, los preparativos incluyeron inversiones en infraestructura urbana y transporte.
El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México recibió recursos para modernizar instalaciones y procesos operativos, mientras que Monterrey impulsó la construcción de nuevas líneas del Metro para fortalecer la movilidad.
En la capital también avanzó la construcción de la denominada Calzada Flotante sobre Tlalpan, un proyecto concebido para mejorar el acceso peatonal hacia el estadio mundialista.
El debate sobre el legado del Mundial
A ocho años de la designación, los preparativos para el Mundial 2026 también han generado cuestionamientos relacionados con costos, transparencia y cumplimiento de obras.
Persisten interrogantes sobre el impacto que tendrán las inversiones realizadas y sobre el legado urbano que dejarán los proyectos impulsados para la Copa del Mundo.
Con el inicio del torneo, el debate ya no sólo gira en torno al espectáculo deportivo, sino también a los compromisos institucionales y financieros que México asumió para convertirse nuevamente en anfitrión mundialista.






