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(26 DE MAYO, 2026).-Bombardeos y enfrentamientos militares en el estrecho de Ormuz volvieron a elevar la tensión entre Estados Unidos e Irán, luego de que fuerzas estadounidenses lanzaran nuevos ataques contra objetivos iraníes en el sur del país, pese al frágil alto al fuego vigente desde el pasado 8 de abril.
El operativo fue confirmado por el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), cuyo portavoz, el capitán Timothy Hawkins, aseguró que las acciones fueron realizadas como parte de “operaciones de autodefensa” para proteger a tropas y aeronaves estadounidenses desplegadas en la región.
Washington atacó barcos y plataformas de misiles
De acuerdo con autoridades estadounidenses, los ataques se concentraron en plataformas de lanzamiento de misiles y embarcaciones iraníes localizadas en el estrecho de Ormuz y en las inmediaciones de Bandar Abbas, una de las principales ciudades portuarias de Irán.
Funcionarios de Washington señalaron que dos embarcaciones iraníes fueron inutilizadas tras ser identificadas como una amenaza para aeronaves militares estadounidenses en la zona.
Según reportes difundidos por medios estadounidenses, el presidente Donald Trump autorizó previamente respuestas armadas alrededor del estrecho de Ormuz, considerado uno de los corredores marítimos más importantes del mundo para el transporte internacional de petróleo y gas.
Aunque la Casa Blanca insistió en que las operaciones tuvieron un carácter “defensivo”, el gobierno iraní acusó a Estados Unidos de utilizar las negociaciones diplomáticas como cobertura para mantener presión militar y económica contra Teherán.
Irán reporta muertos y derribo de drones estadounidenses
La televisión estatal iraní informó que los ataques estadounidenses impactaron contra dos lanchas rápidas pertenecientes a la Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), provocando la muerte de cuatro marineros iraníes.
En respuesta, sistemas de defensa aérea iraníes derribaron varios drones estadounidenses sobre Bandar Abbas, incluido un MQ-9 Reaper, además de interceptar otras aeronaves presuntamente utilizadas para labores de reconocimiento militar.
El CGRI afirmó además haber obligado a retirarse a un dron RQ-4 y a un avión de combate F-35 tras ingresar al espacio aéreo iraní en el golfo Pérsico.
Posteriormente, fuerzas navales iraníes lanzaron ataques contra buques de guerra estadounidenses en el estrecho de Ormuz y el golfo de Omán, mientras medios locales reportaban explosiones en distintas zonas costeras estratégicas del sur iraní.
Irán acusa violación del alto al fuego
La Cancillería iraní condenó las operaciones militares y calificó los ataques estadounidenses como una “flagrante violación” del alto al fuego firmado el 8 de abril.
En un comunicado oficial, Teherán acusó a Washington de cometer “actos ilegales e injustificados”, incluyendo presuntas acciones de “piratería marítima” contra embarcaciones comerciales iraníes.
“Sin ninguna duda, la República Islámica de Irán no dejará ningún acto hostil sin respuesta”, advirtió el gobierno iraní.
Además, las autoridades iraníes señalaron que las acciones estadounidenses evidencian “mala fe” en las negociaciones indirectas que actualmente son mediadas por Pakistán.
Negociaciones siguen bajo presión
Los ataques ocurren mientras ambas naciones mantienen conversaciones orientadas a estabilizar la región y reabrir plenamente el estrecho de Ormuz.
Filtraciones a la prensa internacional indican que el borrador de un posible acuerdo incluiría el levantamiento parcial de sanciones económicas contra Irán y la reapertura total de la vía marítima estratégica, dejando para una etapa posterior las negociaciones sobre el programa nuclear iraní.
La posibilidad de aplazar el debate nuclear ha generado críticas dentro del Partido Republicano estadounidense, particularmente entre sectores cercanos a Donald Trump.
En paralelo, el mandatario estadounidense elevó nuevamente el tono al afirmar en Truth Social que las reservas de uranio enriquecido iraní deberían ser entregadas a Washington para su destrucción supervisada.
“Irán nunca obtendrá un arma nuclear”, escribió Trump.
Crece el riesgo de una escalada regional
La nueva confrontación militar refleja el deterioro del proceso diplomático y el incremento del riesgo de una escalada regional de gran alcance.
Días antes, Mohammad Bagher Ghalibaf había advertido que cualquier reanudación directa de las hostilidades provocaría una respuesta “mucho más dolorosa” contra Estados Unidos.
Mientras tanto, el estrecho de Ormuz vuelve a colocarse en el centro de la tensión geopolítica global debido a que por esa ruta marítima circula una parte fundamental del suministro energético internacional.
Analistas internacionales advierten que, pese a las declaraciones oficiales sobre “autodefensa”, el intercambio de ataques y represalias acerca nuevamente a Medio Oriente a un escenario de confrontación abierta.






