Portada: Jerge
(20 DE ABRIL, 2026).-La golpista opositora venezolana María Corina Machado evidenció en Madrid sus diferencias con el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, así como con dirigentes progresistas latinoamericanos reunidos en Barcelona, en medio de un nuevo episodio de tensión política en torno a la situación de Venezuela.
Durante una rueda de prensa, Machado descartó un encuentro con Sánchez al considerar que “los hechos han evidenciado por qué la reunión no era conveniente”, en referencia a la postura adoptada en la llamada Cumbre de la Democracia celebrada en Barcelona. La dirigente también cuestionó los posicionamientos expresados en ese foro por líderes internacionales.
En ese contexto, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, advirtió que existe temor entre sectores de la población venezolana ante un eventual retorno de Machado, al señalar el riesgo de una “vendetta política”. Por su parte, el mandatario de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y Sánchez insistieron en la necesidad de evitar injerencias externas en Venezuela.
Machado, quien sostuvo reuniones en España con líderes conservadores como Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal, defendió que su coincidencia con el foro progresista “no fue intencionada, pero sí providencial”. Además, aseguró que el pueblo venezolano está preparado para elecciones libres.
En contraste, la opositora elogió al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a quien atribuyó acciones decisivas en favor de la libertad de Venezuela, en alusión a la captura del exmandatario Nicolás Maduro en enero pasado. De acuerdo con reportes, Machado ha mantenido contactos con Washington sobre su eventual retorno al país sudamericano.
La dirigente reafirmó su intención de regresar a Venezuela, pese a los riesgos, al señalar que su deber es acompañar a la población en el proceso político.
En paralelo, el partido español Vox lanzó críticas contra los presidentes de México, Brasil y Colombia, quienes participaron en la “IV Cumbre en Defensa de la Democracia” en Barcelona. A través de redes sociales, la formación de derecha difundió mensajes en los que acusó a estos mandatarios de ser aliados del Gobierno español y del chavismo.
Asimismo, Vox expresó su respaldo a Machado, a quien calificó como una figura “valiente”, y destacó su negativa a reunirse con Sánchez en el marco de su visita a España.
El episodio refleja la creciente polarización internacional en torno a la crisis venezolana, en la que convergen posturas enfrentadas entre gobiernos progresistas, sectores conservadores y actores externos.






