Portada: Monero Hernández
(13 DE ABRIL, 2026).-Las negociaciones entre Irán y Estados Unidos celebradas el fin de semana en la capital de Pakistán concluyeron sin acuerdo debido a profundas diferencias en temas estratégicos, entre ellos el control del estrecho de Ormuz, el programa nuclear iraní y la liberación de activos financieros.
Uno de los principales puntos de fricción fue la exigencia de Washington para que Teherán reabriera de inmediato el estrecho de Ormuz, una vía clave por la que transita cerca del 20% del petróleo y gas comercializados a nivel mundial. Sin embargo, Irán se negó a hacerlo bajo esas condiciones y sostuvo que la reapertura solo sería posible tras la firma de un acuerdo de paz definitivo.
Otro desacuerdo central giró en torno al destino de las reservas de uranio enriquecido. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, planteó que Irán debía entregar o vender la totalidad de su inventario, propuesta que fue rechazada por Teherán, que insiste en su derecho a desarrollar un programa nuclear con fines pacíficos. Pese a una contraoferta iraní, las partes no lograron acercar posiciones.
A estos puntos se sumó la demanda iraní de desbloquear aproximadamente 27 mil millones de dólares en ingresos petroleros congelados en el extranjero, así como compensaciones por los daños ocasionados por semanas de bombardeos. Estados Unidos descartó ambas solicitudes, lo que contribuyó al estancamiento de las conversaciones.
Tras el cierre de la ronda de diálogo, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Esmail Baghaei, denunció que la delegación estadounidense incurrió en exigencias excesivas y declaraciones engañosas. Indicó que, si bien hubo avances parciales en algunos temas, las diferencias en asuntos clave impidieron alcanzar un acuerdo final.
Baghaei subrayó que durante las negociaciones se abordaron cuestiones como el levantamiento de sanciones, las reparaciones de guerra, el futuro del programa nuclear y la situación en el estrecho de Ormuz, cuya inclusión añadió mayor complejidad al proceso. “En algunos puntos hubo entendimiento, pero en dos o tres temas fundamentales las posiciones permanecieron distantes”, explicó.






