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(10 DE ABRIL, 2026).-Delegaciones de Estados Unidos e Irán sostendrían este sábado conversaciones en Islamabad, con Pakistán como mediador.
El encuentro se daría días después de la tregua de dos semanas impulsada por Washington y Teherán, aunque persisten desacuerdos sobre un eventual acuerdo de largo plazo. Ante la relevancia de las negociaciones, autoridades pakistaníes desplegaron más de 10 mil elementos de seguridad y elevaron el nivel de alerta en la capital.
La delegación estadounidense será encabezada por el vicepresidente J. D. Vance, acompañado por el enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner. Por parte de Irán, se prevé la participación del presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, así como del canciller Abbas Araghchi.
Entre los temas centrales destacan el programa nuclear iraní —particularmente el enriquecimiento de uranio—, el desarrollo de misiles balísticos y la reapertura total del estrecho de Ormuz. Teherán, por su parte, busca garantías firmes de que las hostilidades cesarán de manera permanente.
Previo a las negociaciones, Irán difundió una propuesta de diez puntos que incluye demandas como mantener el control del estrecho, la retirada de fuerzas estadounidenses de la región y el fin de los ataques israelíes contra grupos aliados como Hezbolá en el Líbano. El presidente Donald Trump consideró el documento como una base posible de negociación, aunque desde la Casa Blanca surgieron posturas encontradas. Mientras Vance desestimó el planteamiento, la vocera Karoline Leavitt lo calificó de inviable en su forma actual.
El proceso diplomático ocurre en paralelo a un repunte de la violencia en Líbano, donde Israel ha intensificado ataques contra posiciones de Hezbolá, dejando cientos de víctimas. Teherán ha denunciado estas acciones como violaciones al alto el fuego, mientras que Washington y Tel Aviv sostienen que la tregua no aplica en territorio libanés.
En medio de esta tensión, Trump sostuvo una llamada con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, a quien solicitó moderar las ofensivas. Sin embargo, el gobierno israelí ha reiterado que no existe un cese de hostilidades vigente en Líbano y que continuará con sus operaciones militares.
A la par, autoridades estadounidenses han advertido que mantienen presencia militar en la región y no descartan una escalada si fracasan las negociaciones. El propio Trump advirtió que, de no respetarse la tregua, podría desencadenarse una respuesta militar de gran magnitud.
Las conversaciones en Islamabad serán clave para definir si el actual cese al fuego puede evolucionar hacia un acuerdo más amplio o si, por el contrario, la región se encamina hacia una nueva fase de confrontación.






