Portada: Monero Hernández
(10 DE ABRIL, 2026).-Más de 80 organizaciones civiles, ambientales y de derechos humanos manifestaron su oposición a una posible apertura al fracking en México, mientras que representantes de la industria petrolera llamaron al gobierno a generar condiciones que impulsen la inversión en el sector energético, en un contexto de mayor interés oficial por el desarrollo del gas natural.
En un posicionamiento conjunto, 82 colectivos —entre ellos Greenpeace México, la Alianza Mexicana contra el Fracking y el Centro Mexicano de Derecho Ambiental— advirtieron que permitir la explotación de hidrocarburos no convencionales implicaría un cambio en la política energética que contradiría compromisos previos del actual gobierno.
Las organizaciones recordaron que, durante la campaña presidencial, la hoy mandataria Claudia Sheinbaum estableció en su documento programático “100 pasos para la Transformación” que no se autorizaría el uso de esta técnica. En ese sentido, cuestionaron la intención de evaluar su viabilidad a través de un comité científico, al considerar que ya existe suficiente evidencia sobre sus impactos negativos.
En su pronunciamiento, señalaron que el fracking conlleva riesgos para el medio ambiente, la salud pública y los recursos hídricos, además de contribuir al cambio climático. Añadieron que miles de estudios han documentado afectaciones asociadas a esta práctica, por lo que plantearon que los esfuerzos científicos deberían enfocarse en acelerar la transición energética y reducir la dependencia de los combustibles fósiles.
Asimismo, pusieron en duda la viabilidad económica de esta técnica, al advertir que los costos relacionados con el tratamiento de agua y la infraestructura podrían agravar la situación financiera de Petróleos Mexicanos, empresa que ya enfrenta un alto nivel de endeudamiento.
En contraste, la Asociación Mexicana de Empresas de Hidrocarburos expresó su respaldo a la estrategia gubernamental para fortalecer la soberanía energética mediante el desarrollo del gas natural. No obstante, subrayó que para concretar este objetivo es necesario contar con condiciones de certidumbre, reglas claras y seguridad que permitan atraer inversiones.
El organismo, que agrupa a más de una veintena de empresas del sector, afirmó que la industria dispone de la capacidad técnica para contribuir al desarrollo energético del país y reiteró su disposición a colaborar con el gobierno en la implementación de soluciones que fortalezcan la competitividad en un entorno global cada vez más exigente.






