Portada: Monero Rapé
(07 DE ABRIL, 2026).-El presidente estadounidense, Donald Trump, lanzó un ultimátum para que Teherán restablezca completamente la navegación en el Estrecho de Ormuz antes del martes, advirtiendo que, de no hacerlo, su gobierno podría ordenar ataques contra infraestructura estratégica iraní.
El mandatario difundió el mensaje a través de su red social Truth Social, donde empleó un tono particularmente agresivo y aseguró que Irán enfrentaría consecuencias “sin precedentes” si no cumple con la exigencia. Posteriormente fijó una hora límite —las 20:00 horas del Este del martes— para la reapertura del paso marítimo.
“El martes será el Día de la Planta de Energía y el Día del Puente, todo junto, en Irán. ¡No habrá nada igual! Abran el pinche estrecho, locos bastardos, o estarán viviendo en el infierno. ¡Sólo miren! “Alabado sea Alá“, publicó en su cuenta personal.
De acuerdo con reportes citados por Fox News, la advertencia forma parte de una estrategia para presionar a Teherán a alcanzar un acuerdo inmediato, mientras Washington mantiene abierta la posibilidad de acciones militares de alto impacto.
Amenaza directa a infraestructura energética
En declaraciones concedidas a The Wall Street Journal, Trump afirmó que Estados Unidos podría destruir instalaciones energéticas y otros puntos clave del país si Irán mantiene cerrado el estrecho, una vía marítima fundamental para el comercio mundial de petróleo.
El presidente sostuvo que un ataque de esa magnitud provocaría daños estructurales de largo plazo y aseguró que Irán podría tardar décadas en reconstruir su infraestructura nacional si se concreta una ofensiva militar.
Irán responde: sería un crimen de guerra
Las autoridades iraníes reaccionaron de inmediato. El ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araqchi, advirtió que cualquier ataque contra centrales eléctricas o infraestructura energética constituiría un crimen de guerra.
Durante una conversación con el canciller ruso, Serguéi Lavrov, el funcionario sostuvo que las amenazas estadounidenses representan un reconocimiento anticipado de posibles violaciones al derecho internacional humanitario. Asimismo, solicitó la intervención urgente del Consejo de Seguridad de la ONU y del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) para condenar lo que calificó como actos ilegales.
En la misma línea, el portavoz de la cancillería iraní, Esmail Baqaei, afirmó en entrevista con Al Jazeera que atacar el sistema energético pondría en riesgo directo a la población civil, lo que equivaldría a un crimen contra la humanidad.
Otros funcionarios iraníes elevaron el tono del intercambio verbal. El presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, acusó a Trump de impulsar acciones “imprudentes” que podrían incendiar toda la región y lo responsabilizó de seguir la línea política del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
Irán insiste en mantener el control de Ormuz
El conflicto se intensificó después de que autoridades iraníes declararan que el Estrecho de Ormuz ya no volverá a operar bajo condiciones de libre navegación, argumentando que la situación de seguridad cambió tras la ofensiva militar iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel.
El portavoz parlamentario Abbas Goudarzi señaló que el paso marítimo se convirtió en una herramienta estratégica para Irán y anunció que el país analiza imponer tarifas obligatorias a las embarcaciones que lo crucen, pagaderas en riales.
El gobierno iraní reiteró además que el tránsito marítimo depende actualmente de la autorización de sus fuerzas armadas. Medios estatales difundieron también un mensaje atribuido al líder supremo iraní, Moqtaba Jamenei, en el que se respalda mantener el cierre del estrecho como mecanismo de presión.
Trump admite envío de armas a manifestantes iraníes
En paralelo, Trump confirmó en entrevista con Fox News que su administración envió armamento a manifestantes durante las protestas antigubernamentales registradas en Irán en enero, lo que representa la primera admisión pública de apoyo militar indirecto a la oposición iraní.
El mandatario aseguró que las armas fueron canalizadas a través de grupos kurdos, aunque afirmó que estos habrían retenido parte del suministro. Según fuentes citadas por The Washington Post, funcionarios estadounidenses habrían pedido a líderes kurdos definir su posición en el conflicto regional, alineándose con Estados Unidos e Israel o con el gobierno iraní.
La revelación se produce después de que Washington denunciara durante meses la represión de las protestas por parte de Teherán y tras los bombardeos realizados el 28 de febrero en coordinación con Israel.
Escalada regional
El intercambio de amenazas y acusaciones eleva el riesgo de una confrontación directa en una de las zonas más sensibles para el suministro energético global. El Estrecho de Ormuz, por donde transita una parte significativa del petróleo mundial, se ha convertido nuevamente en el principal punto de fricción entre ambas potencias, mientras la comunidad internacional observa con preocupación una posible escalada militar en Medio Oriente.






