Portada: Monero Rapé
(06 DE ABRIL, 2026).-The Guardian, revela que el secretario de Estado, Marco Rubio, ordenó a embajadas y consulados estadounidenses en todo el mundo reforzar estrategias de comunicación destinadas a combatir lo que Washington considera propaganda contraria a sus intereses, incluyendo el reclutamiento de influencers y el uso intensivo de la red social X.
El documento establece lineamientos para que las representaciones diplomáticas impulsen campañas informativas orientadas a contrarrestar mensajes hostiles hacia Estados Unidos, ampliar el acceso a información alineada con su política exterior, evidenciar acciones de países adversarios, amplificar voces locales favorables a Washington y promover una narrativa positiva sobre el país.
Influencers y narrativas “orgánicas”
Según el reporte, las embajadas deberán colaborar con creadores de contenido, académicos y líderes comunitarios en distintos países para difundir mensajes que refuercen posiciones estadounidenses. El objetivo sería que estas comunicaciones se perciban como iniciativas locales espontáneas y no como campañas dirigidas desde el gobierno federal.
El cable sostiene que las campañas críticas hacia Estados Unidos buscan responsabilizarlo de conflictos internacionales, generar divisiones entre aliados y debilitar sus intereses económicos y políticos. Asimismo, advierte que plataformas digitales, medios estatales extranjeros y operaciones de influencia representan —según el documento— una amenaza directa para la seguridad nacional estadounidense.
La agencia Reuters confirmó posteriormente el contenido del cable, señalando que la estrategia también pretende exponer operaciones extranjeras de desinformación consideradas perjudiciales para Washington.
Coordinación con operaciones militares de información
El texto instruye además a las oficinas diplomáticas a coordinar acciones con las Operaciones de Apoyo a la Información Militar (MISO), unidad del Pentágono especializada en operaciones psicológicas. Históricamente, este tipo de programas han buscado influir en percepciones durante conflictos armados.
Reuters recordó que MISO participó en campañas propagandísticas contra el Estado Islámico en Siria, incluyendo la distribución aérea de folletos con mensajes disuasivos dirigidos a combatientes del grupo en 2015.
No obstante, antecedentes similares han generado tensiones entre diplomáticos y militares. Durante la primera administración de Donald Trump, equipos vinculados a operaciones psicológicas utilizaron cuentas falsas en redes sociales para desacreditar la vacuna china contra la COVID-19, pese a objeciones del propio Departamento de Estado, según la agencia.
Postura oficial del Departamento de Estado
En respuesta a las revelaciones, el Departamento de Estado aseguró que mantendrá una posición firme frente a lo que considera campañas de desinformación extranjera y que empleará todas las herramientas diplomáticas disponibles, al tiempo que —afirmó— se respetará la libertad de expresión de los ciudadanos estadounidenses.
Un portavoz indicó a The Guardian que la subsecretaria de diplomacia pública, Sarah B. Rogers, ha convertido la lucha contra la propaganda extranjera en una prioridad estratégica dentro de la política exterior. Rogers también generó controversia tras presentar un informe al Congreso en el que señaló a organizaciones activistas, entre ellas Code Pink, como posibles vehículos de influencia china dentro de Estados Unidos.
El papel de la red social X
El cable describe a la plataforma X, propiedad de Elon Musk, como una herramienta “innovadora” y “colaborativa” para enfrentar la desinformación sin vulnerar la privacidad ni la libertad de expresión. Sin embargo, investigaciones académicas recientes cuestionan esa premisa.
Un estudio publicado en febrero en la revista Nature concluyó que el algoritmo de la red social favorece contenidos y voces conservadoras, actuando como un filtro invisible que influye en la visibilidad de la información y puede moldear la opinión pública mediante sesgos digitales.
En paralelo, la Unión Europea impuso a la plataforma una multa de 137.5 millones de dólares y mantiene abiertas investigaciones relacionadas con sus sistemas de inteligencia artificial y recomendaciones algorítmicas.
Contexto político y directrices adicionales
El documento también ordena que los programas de ayuda internacional financiados por Estados Unidos sean claramente identificables ante el público extranjero, incluyendo el uso visible de la bandera estadounidense en proyectos y actividades.
Asimismo, instruye a las embajadas a ampliar la difusión de noticias internacionales y análisis independientes traducidos a idiomas locales, lo que convertiría a varias sedes diplomáticas en centros de distribución informativa en regiones donde Washington considera que existe fuerte propaganda antiestadounidense o restricciones al flujo de información.
Las revelaciones se producen en un contexto de creciente competencia informativa global, donde las potencias utilizan cada vez más herramientas digitales, mediáticas y diplomáticas para disputar la influencia narrativa en el escenario internacional.






