Portada: El Fisgón
(27 DE MARZO, 2026).-La segunda comparecencia del presidente venezolano Nicolás Maduro y de la primera dama Cilia Flores ante la Corte Federal del Distrito Sur de Manhattan se realizó este 26 de marzo con retraso y finalizó sin que se fijara la fecha de la siguiente sesión judicial, en un proceso marcado por la atención mediática y un intenso debate legal.
La audiencia comenzó aproximadamente 40 minutos después de lo previsto debido a la elevada presencia de prensa nacional e internacional. Ante la saturación de la sala principal, periodistas fueron distribuidos en espacios alternos con transmisión en tiempo real. Los acusados ingresaron al recinto cerca de las 11:40 horas, acompañados por sus equipos legales.
Defensa busca anular cargos
El eje de la sesión giró en torno a una moción presentada días antes por el abogado defensor Barry J. Pollack, integrante del despacho neoyorquino Harris St. Laurent & Weschler, quien solicitó la desestimación total de los cargos bajo el expediente S4 11-CR-205.
El argumento central sostiene que el gobierno estadounidense estaría vulnerando la Sexta Enmienda de su Constitución —relativa al derecho a una defensa legal efectiva— al impedir que el Estado venezolano financie la representación jurídica del mandatario. Según la defensa, esta restricción económica comprometería las garantías mínimas del debido proceso.
Durante la audiencia, tanto la Fiscalía como los abogados defensores concentraron sus intervenciones en este punto, dejando en segundo plano la discusión sobre las acusaciones penales en sí.
El juez mantiene el proceso abierto
Tras escuchar a ambas partes, el juez rechazó por ahora la solicitud de desechar el caso. No obstante, dejó abierta la posibilidad de reconsiderar la decisión si se demostrara que las autoridades estadounidenses actuaron de mala fe al bloquear los recursos destinados a la defensa.
Con ello, el litigio entra en una nueva fase centrada en determinar si las limitaciones financieras obedecen a disposiciones legales legítimas o a acciones que podrían afectar la imparcialidad del juicio.
Maduro y Flores permanecen bajo custodia desde hace más de 80 días en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, mientras el proceso queda momentáneamente en pausa a la espera de una nueva convocatoria judicial.
Protestas y declaraciones políticas
En el exterior del tribunal, grupos de simpatizantes se congregaron desde temprano con pancartas y consignas en apoyo al mandatario venezolano, permaneciendo durante varias horas frente a la sede judicial en Manhattan.
Previo al inicio de la audiencia, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó públicamente a Maduro como un “hombre peligroso” y lo responsabilizó del tráfico de drogas hacia territorio estadounidense, declaraciones que se produjeron antes de que el juez iniciara la sesión y que, según analistas, podrían ser retomadas por la defensa en futuras argumentaciones.
Los abogados del mandatario venezolano han sostenido desde el inicio que el proceso carece de legitimidad, señalando que la detención de Maduro y Flores ocurrió el 3 de enero de 2026 durante un operativo en territorio venezolano que, según cifras oficiales de Caracas, dejó más de un centenar de víctimas.
Por ahora, el caso continúa sin calendario definido, mientras el tribunal evalúa los próximos pasos en un proceso judicial que mantiene implicaciones políticas y diplomáticas de alto nivel.






