Portada: Monero Hernández
(12 DE MARZO, 2026).-El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y miembros de su administración subestimaron la posible reacción de Irán y minimizaron los riesgos que un conflicto armado podría generar en los mercados energéticos globales antes del ataque conjunto con Israel, según un reciente artículo publicado por el diario The New York Times.
De acuerdo con el reportaje, la respuesta iraní ha sido “mucho más agresiva” que durante la llamada Guerra de los 12 Días —operación militar emprendida en junio pasado por Washington y Tel Aviv—, lo que evidenciaría un error de cálculo por parte de la Casa Blanca sobre cómo reaccionaría Teherán ante un conflicto que considera una amenaza existencial.
Escalada militar y cierre del estrecho de Ormuz
Tras los ataques, Irán lanzó ráfagas de misiles y drones contra bases militares estadounidenses, ciudades de países árabes de Medio Oriente y territorio israelí, además de cerrar el estratégico estrecho de Ormuz, paso marítimo por el que circula aproximadamente el 20 por ciento del petróleo mundial.
El cierre del corredor energético provocó una fuerte caída del tráfico marítimo comercial y tensiones inmediatas en los precios internacionales del crudo, obligando a la administración estadounidense a modificar sus planes sobre la marcha.
Según el diario, Washington evacuó embajadas en la región y diseñó nuevas estrategias para contener el alza en los precios de la gasolina, un escenario que previamente era considerado por funcionarios estadounidenses como un problema temporal.
Advertencias ignoradas
El NYT recuerda que el 18 de febrero, diez días antes del ataque, el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, aseguró que, incluso si la guerra elevaba los precios del petróleo, el impacto sería pasajero, al citar precedentes de conflictos previos donde los precios eventualmente se estabilizaron.
El medio sostiene que varios asesores de Trump compartían esa evaluación en privado y no atendieron advertencias sobre la posibilidad de que Irán respondiera cerrando el estrecho de Ormuz o amenazando el tránsito de petroleros comerciales.
“La magnitud de ese error de cálculo quedó expuesta” cuando Teherán advirtió que podría atacar buques mercantes que cruzan el estrecho, señala el reportaje.
Crisis económica y críticas internas
Ante el aumento del precio del petróleo en Estados Unidos, la administración Trump se ha visto obligada a improvisar medidas para contener una posible crisis económica derivada del conflicto, indica el periódico.
El senador demócrata Christopher S. Murphy criticó la falta de estrategia de la Casa Blanca y afirmó que el gobierno “no tiene ningún plan” para reabrir de forma segura el estrecho de Ormuz, situación que calificó como “imperdonable” por haber sido, dijo, “100 por ciento previsible”.
El reportaje agrega que, ante la ausencia de una estrategia clara para poner fin a la guerra, algunos funcionarios del gobierno estadounidense se han vuelto cada vez más pesimistas sobre el rumbo del conflicto, aunque evitan expresar sus dudas directamente al presidente.
Pese a ello, Trump ha reiterado públicamente que la operación militar constituye un “éxito total”, en contraste con las crecientes preocupaciones sobre sus repercusiones económicas y geopolíticas.





