Portada: @joseantoniokast
(12 DE MARZO, 2026).-El presidente de Chile, José Antonio Kast, ordenó este miércoles la construcción de muros o “barreras físicas” en la frontera con Bolivia como parte de una estrategia para contener el ingreso de migrantes irregulares, a quienes vinculó con actividades delictivas y de explotación.
El anuncio se realizó durante la firma de sus primeros seis decretos presidenciales, acto en el que instruyó al jefe del Ejército chileno, Pedro Varela, a colaborar tanto en el aumento de personal en la zona fronteriza como en la edificación de infraestructura destinada a reforzar el control territorial.
“Le solicito la colaboración activa en el aumento de funcionarios y le encomiendo también que nos colabore con la construcción de barreras físicas para detener el ingreso de la inmigración ilegal”, expresó el mandatario.
“Plan Escudo Fronterizo”
La medida forma parte del denominado Plan Escudo Fronterizo, una de las principales promesas de campaña de Kast, cuyo objetivo —según ha señalado— es “blindar” las fronteras chilenas y facilitar la expulsión de personas que ingresen de manera irregular al país.
Durante su discurso, el presidente afirmó que los “adversarios reales” de Chile incluyen a quienes, dijo, han generado inseguridad en barrios y poblaciones, así como a personas que cruzan las fronteras “para delinquir, para explotar a otros o para convertir nuestro suelo en tierra de nadie”.
Paquete de políticas de seguridad
El plan fronterizo forma parte de un conjunto más amplio de iniciativas anunciadas por el gobierno chileno en materia de seguridad y administración pública. Entre ellas destacan:
- Plan Reinicia, orientado —según el Ejecutivo— a reducir el gasto político y reorganizar la administración estatal;
- Plan Cancerbero, enfocado en la modernización del sistema penitenciario;
- Plan Implacable, que busca endurecer sanciones penales, ampliar controles policiales y fortalecer el respaldo institucional a Carabineros.
Las medidas forman parte del eje de seguridad y control migratorio que el mandatario impulsó durante su campaña presidencial y que ahora comienza a implementar mediante decretos ejecutivos, en medio de un debate regional sobre migración, seguridad fronteriza y derechos humanos.





