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(24 DE FEBRERO, 2026).-Las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y de Trabajo y Previsión Social aprobaron el dictamen que reforma el artículo 123 de la Constitución para establecer la jornada laboral de 40 horas semanales. La propuesta, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, fue respaldada con 34 votos a favor en la primera comisión y 27 en la segunda.
El documento establece que, por cada seis días de trabajo, las personas deberán gozar al menos de un día de descanso con salario íntegro. Asimismo, fija que las horas extraordinarias se pagarán con un 100 por ciento adicional respecto al salario ordinario y no podrán exceder de 12 horas semanales, distribuidas hasta en cuatro horas diarias por un máximo de cuatro días. Si se supera ese límite, el empleador deberá cubrir un 200 por ciento adicional. Se prohíbe el trabajo extraordinario para menores de 18 años.
El régimen transitorio prevé una implementación progresiva: en 2026 la jornada será de 48 horas; en 2027, de 46; en 2028, de 44; en 2029, de 42; y en 2030 se alcanzarán las 40 horas semanales. El dictamen subraya que la reducción no implicará disminución de salarios, sueldos ni prestaciones.
Durante la discusión, el diputado Godoy Rangel informó que las reservas y votos particulares deberán presentarse directamente ante el Pleno, conforme al Reglamento, y solicitó turnar el proyecto a la Mesa Directiva para su programación legislativa.
En el debate parlamentario, legisladores de Morena, PAN, PVEM, PT, PRI y Movimiento Ciudadano coincidieron mayoritariamente en la necesidad de avanzar hacia una jornada más corta, aunque con matices sobre su instrumentación.
Desde Morena, Manuel Vázquez Arellano sostuvo que la reforma representa justicia histórica para la clase trabajadora tras décadas sin modificaciones sustanciales. Ariadna Barrera afirmó que el trabajo es un derecho humano vinculado a la dignidad, mientras que Gabriela Valdepeñas destacó que mejores condiciones laborales pueden fortalecer el consumo interno sin provocar inflación descontrolada. Mirna Rubio defendió la gradualidad al señalar que no todos los sectores económicos operan bajo las mismas dinámicas.
El PAN manifestó respaldo a la reducción, pero insistió en establecer explícitamente cinco días de trabajo por dos de descanso. Noemí Luna y Laura Márquez señalaron que debe garantizarse el equilibrio entre bienestar laboral y sostenibilidad empresarial. Theodoros Kalionchiz advirtió sobre el riesgo de pérdida de empleos o incremento de la informalidad si no se acompaña de medidas económicas adecuadas, postura reforzada por Genoveva Huerta.
Por el PVEM, Ruth Maricela Silva calificó el cambio como un avance histórico aplicable a obreros, jornaleros, empleados domésticos y artesanos. Gabriela Benavides consideró que permitirá mayor convivencia familiar y oportunidades de ingreso adicional mediante horas extra, mientras que Ricardo Astudillo subrayó que la gradualidad protege salarios y prestaciones. Juan Luis Carrillo añadió que la reforma debe acompañarse de inspección laboral y sanciones contra la simulación.
El PT respaldó la iniciativa, aunque algunos de sus integrantes, como Margarita García y Lilia Aguilar, señalaron que preferirían una aplicación inmediata. Ana Karina Rojo reiteró el compromiso del partido con los trabajadores y la necesidad de consensuar con el sector empresarial.
Desde el PRI, César Domínguez y Yerico Abramo plantearon incentivos fiscales para micro, pequeñas y medianas empresas, así como programas de productividad. Rubén Moreira propuso que la reducción no sea gradual en grandes corporativos o empleos de alta exigencia. Carlos Gutiérrez sostuvo que diferir derechos laborales equivale a negarlos.
Movimiento Ciudadano también votará a favor en lo general, según anticiparon Claudia Ruiz Massieu y Patricia Mercado, aunque ambas consideraron indispensable precisar en el texto constitucional los dos días de descanso. Irais Reyes y Laura Hernández advirtieron que dejar el esquema de descansos a negociación podría vulnerar especialmente a mujeres trabajadoras con doble o triple jornada.
La diputada Maiella Gómez afirmó que la aprobación en comisiones marca el cierre de una etapa histórica, al recordar que desde 1917 no se reforma la Constitución en esta materia. “Estamos seguros de que pasará al Pleno y será votada a favor”, expresó.
El dictamen será turnado a la Mesa Directiva para su eventual /discusión y votación ante el Pleno de la Cámara de Diputados.





