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(19 DE FEBRERO, 2026).-El presidente de Rusia, Vladímir Putin, calificó como “inaceptables” las nuevas medidas coercitivas impuestas por el Gobierno de Estados Unidos contra Cuba, durante una reunión sostenida en Moscú con el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla, quien realiza una visita oficial a la capital rusa.
En el encuentro, Putin subrayó que Rusia no acepta este tipo de sanciones unilaterales y destacó la postura “abierta, clara y sin doble sentido” del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso. Asimismo, resaltó el carácter histórico de las relaciones bilaterales y el respaldo constante de Moscú a La Habana en su derecho a elegir su propio camino de desarrollo.
El mandatario ruso reconoció las dificultades que ha enfrentado el pueblo cubano como consecuencia de décadas de presión estadounidense desde el triunfo de la Revolución, y aseguró que Moscú comprende la magnitud de los retos que vive la isla en la defensa de sus intereses nacionales.
Durante la reunión, Putin celebró el fortalecimiento de la cooperación bilateral en los ámbitos político, diplomático, económico y energético, y adelantó que ambos países conmemorarán de manera conjunta el centenario de Fidel Castro.
Previamente, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, había subrayado la relevancia del encuentro ante el complejo contexto que atraviesa Cuba, reiterando la oposición de Rusia al bloqueo estadounidense y la disposición de Moscú para brindar apoyo a la isla.
En la misma jornada, Rodríguez Parrilla se reunió con el canciller ruso Serguéi Lavrov, quien reafirmó la solidaridad de Rusia con Cuba y rechazó como “infundadas” las acusaciones de Washington, que declaró a la cooperación ruso-cubana como una amenaza para sus intereses.
Las declaraciones se dan en medio del recrudecimiento del bloqueo económico de Estados Unidos contra Cuba. El pasado 29 de enero, el presidente estadounidense Donald Trump firmó una orden ejecutiva declarando una “emergencia nacional” por una supuesta amenaza cubana, medida que incluyó sanciones a países que suministren petróleo a la isla, agravando la crisis energética y el impacto en servicios básicos.
Desde La Habana, el presidente Miguel Díaz-Canel rechazó las acusaciones y reiteró que Cuba es una nación soberana, que no amenaza a nadie y está dispuesta a defender su independencia frente a la presión de Washington.





