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(12 DE FEBRERO, 2026).-En comisiones del Senado de la República se aprobó la tarde de este martes el dictamen para reducir la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas; no obstante, la propuesta dejó fuera una de las principales exigencias de sindicatos y organizaciones civiles: asegurar dos días de descanso por cada cinco trabajados.
Mientras se desarrollaba la sesión legislativa, colectivos de trabajadores se manifestaron al exterior del Senado para demandar que la reforma incluya explícitamente el derecho a dos días de descanso, al considerar que una reducción de horas sin esta garantía constituye una “simulación” y no hace efectivo el derecho al descanso.
El Frente Nacional por las 40 horas denunció, a través de un comunicado, que senadores se negaron a dialogar con representantes del movimiento. “Después del mitin celebrado afuera del Senado, representantes de organizaciones obreras, incluyendo este Frente, pretendieron hablar con los legisladores, quienes se negaron a recibirlos”, señaló el colectivo.
El dictamen, aprobado por unanimidad, establece la disminución de la jornada semanal, pero permite que las 40 horas se distribuyan sin obligar a otorgar dos días de descanso. En la propuesta de reforma al artículo 123 constitucional se indica: “La jornada laboral será de cuarenta horas semanales en los términos que establezca la Ley. Por cada seis días de trabajo las personas trabajadoras deberán disfrutar por lo menos de un día de descanso con goce de salario íntegro”.
En un artículo transitorio de esa reforma al 123 se estipula que la reducción de la jornada laboral “se alcanzará de manera gradual” en cinco años. En 2026 seguirá en 48 horas; para 2027 serán 46, en 2028, 44; 42 en 2029 y para 2030 regirá la semana de 40 horas.
Además, el documento plantea aumentar el límite de horas extra, prohibirlas para menores de edad y aplicar la reforma de manera gradual hasta el año 2030, un punto que ha sido duramente cuestionado por el activismo laboral, que exige su implementación inmediata.
El debate ocurre en un contexto en el que México se mantiene entre los países con mayor carga laboral. Datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) señalan que en el país se trabajan más de 2 mil 226 horas al año por persona. A su vez, la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Inegi revela que más de 13 millones de personas laboran más de 41 horas a la semana, y alrededor de dos millones superan las 58 horas semanales.
Las organizaciones advirtieron que mantendrán la presión para que el pleno del Senado y la Cámara de Diputados incorporen los dos días de descanso obligatorios y eviten que la reforma quede, acusan, solo en el papel.





