Portada: Jerge
(12 DE FEBRERO, 2026).-En medio de uno de los momentos más delicados de su historia, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) decidió intensificar su apuesta por la publicidad digital y destinó millones de pesos a la promoción de su imagen en redes sociales, a pesar de enfrentar una severa pérdida de militancia, derrotas electorales y una percepción ciudadana mayoritariamente negativa.
De acuerdo con datos de la Biblioteca de Anuncios de Meta, consultados por el medio SinEmbargo, entre enero de 2025 y febrero de 2026 el PRI gastó más de 2.8 millones de pesos en anuncios difundidos principalmente en Facebook e Instagram. Los contenidos incluyeron memes y piezas elaboradas con inteligencia artificial, como parte de una estrategia de posicionamiento rumbo a la elección presidencial de 2030.
El gasto del partido, sin embargo, fue superado por el de su propio dirigente nacional, Alejandro “Alito” Moreno. En el mismo periodo, el líder priista invirtió al menos 3.3 millones de pesos en 196 publicaciones promocionadas desde sus cuentas personales. En conjunto, el PRI y Moreno desembolsaron en promedio más de 15 mil pesos diarios en publicidad digital.
La inversión contrasta con la situación interna del partido. En los últimos cuatro años, el PRI perdió alrededor del 79% de su militancia, fue desplazado por Morena en preferencias y resultados electorales y, entre 2021 y 2025, perdió 11 gubernaturas, todo bajo la dirigencia de Moreno. Además, diversas encuestas nacionales colocan al tricolor no solo como el partido con peor percepción ciudadana, sino como el más corrupto del país.
Pese a este escenario, la narrativa digital del PRI apuesta por la nostalgia. Los anuncios suelen contrastar gobiernos priistas con las administraciones de Morena y presentan al partido como sinónimo de orden, experiencia y estabilidad. Frases como “el PRI sí resuelve” o “el PRI sí sabía gobernar” se repiten en mensajes que evocan una supuesta etapa de bonanza económica y seguridad.
No obstante, ese discurso choca con datos oficiales. Mientras el PRI sostiene que México atraviesa un estancamiento económico, cifras del Inegi muestran que en años recientes se redujo la brecha de ingresos entre los sectores más ricos y los más pobres, impulsada por aumentos salariales y programas sociales, aunque la desigualdad estructural persiste.
La seguridad es otro eje central de la estrategia publicitaria priista. En varios anuncios se acusa a gobiernos morenistas de incapacidad para enfrentar al crimen organizado y se utilizan expresiones como “narcopolíticos”. Este discurso coincide con declaraciones públicas de Alejandro Moreno, quien incluso se ha pronunciado a favor de una intervención militar de Estados Unidos en México para combatir a los cárteles. Tan solo en 2025, el dirigente pagó cerca de 286 mil pesos para promover mensajes relacionados con este tema.
El PRI también ha difundido contenidos en los que se presenta como defensor del campo y del maíz, utilizando la consigna “sin maíz no hay país”. Sin embargo, la frase proviene de movimientos sociales que durante años han denunciado los efectos del maíz transgénico, introducido tras la apertura comercial impulsada durante gobiernos priistas.
Paralelamente al gasto millonario en redes sociales, el partido enfrenta señalamientos por falta de transparencia. Según el Dictamen de Cumplimiento de las Obligaciones de Transparencia del Instituto Nacional Electoral (INE), el PRI fue el partido con menor cumplimiento durante el tercer trimestre de 2025, al cubrir solo 9 de 56 formatos obligatorios, equivalente a un 16.07%. Entre la información omitida se encuentran ingresos, gastos de viáticos, estructura orgánica, auditorías y normatividad interna.
Ante estas omisiones, la Comisión de Transparencia del INE ordenó al partido subsanar las faltas y advirtió que, de persistir el incumplimiento, se dará vista a las instancias correspondientes.
Mientras tanto, la estrategia digital se ha intensificado. Desde finales de 2024, Alejandro Moreno impulsó una reestructuración de las áreas de Comunicación Institucional e Innovación Digital con el objetivo de convertir al PRI en una “marca digital”. El uso de memes y contenidos diseñados para viralizarse se volvió recurrente desde el primer trimestre de 2025, aunque documentos internos del propio partido advierten que la sobreexposición de un solo personaje puede ser contraproducente.
Aun así, los números reflejan que Moreno concentra más recursos publicitarios que el propio partido: en promedio, gastó más de 8 mil pesos diarios en promoción personal, frente a los 7 mil pesos diarios invertidos por las cuentas oficiales del PRI.
En medio de su peor crisis política, el tricolor apuesta por las redes sociales como un salvavidas. Millones de pesos, memes y nostalgia buscan reconstruir una imagen partidista que, tanto dentro como fuera del entorno digital, enfrenta un profundo desgaste y una creciente antipatía social.





